domingo 14 de junio de 2009

Cortázar apoyaría la actual revolución latinoamericana


Escrito por Antonio Núñez Aldazoro y publicado en la Revista A plena voz del Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela (edición Nº 51/52. Junio de 2009)

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Hay un momento en la biografía de todo intelectual auténtico, verdadero, en el que cada una de sus palabras es tomada como testamento. Cuando el escritor cubano Roberto Fernández Retamar acudió a nuestro país en días pasados para recibir el Premio Alba a las Letras 2009 de manos del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, sus declaraciones tenían un sabor a documento vital.


En el contexto de la entrega del Premio, el cual compartió en la categoría Artes con el cineasta boliviano Jorge
Sanjinés, el presidente de Casa de las Américas disertó sobre la importancia del galardón, así como la trascendencia del proceso de integración regional que está experimentando América latina. Sin embargo, flotaba a su alrededor temas trascendentales como su legado personal y el recuerdo de su amistad con el escritor argentino Julio Cortázar.

-¿Cómo ve a usted a Fernández Retamar en los próximos años?


-Debo comenzar por recordarle que tengo 79 años y eso es mucho tiempo. Y mi porvenir real es necesariamente breve. Sin embargo, en relación a Casa de las Américas veo con mucho optimismo el porvenir de la institución, la cual cuenta con trabajadoras y trabajadores de altísimo nivel, muchos de ellos jóvenes, por lo que veo un futuro en el que físicamente no voy a estar pero en el que la obra de quienes trabajaron durante décadas va a ser continuada y enriquecida. Martí dijo memorablemente que los niños son la esperanza del mundo y, claro, los viejos no podemos ser la esperanza del mundo, pero es hermoso saber que uno va a desaparecer de la faz de la tierra y que aquello por lo que uno luchó, peleó y trabajó, va a continuar e incluso va a enriquecerse.


El ensayista y poeta mira fijamente el grabador que yace inerte sobre la mesa y agrega: “Yo veo con tristeza que el Che Guevara, Haydee Santamaría y Julio Cortázar no hayan podido vivir este momento auroral de nuestra América, pero seres como ellos hicieron posible que este momento llegará finalmente. Nuestra América se está levantando, está despertando, y la revolución bolivariana es una muestra de ello”.


Por ello, no duda en afirmar que si Julio Cortázar viviera actualmente apoyaría los movimientos revolucionarios que se están dando en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, entre otros países.


Cortázar revolucionario


Fernández Retamar sigue respondiendo pausadamente a cada una de las preguntas referidas al Premio ALBA y a la integración latinoamericana. Sin embargo, sus ojos se iluminan y su cuerpo cambia de postura cuando se le solicita recordar su amistad con el escritor Julio Cortázar.


“Julio fue una de las personas más maravillosas que tuve la dicha de conocer. Nos encontramos personalmente cuando él fue la primera vez a Cuba en el año 1963. Había leído un libro hermoso, cálido, generoso de Waldo Frank sobre Cuba* publicado en Buenos Aires a principios de los años 60. Según me contó Julio, él leyó el libro, se entusiasmó mucho y aceptó una invitación que le hizo la Casa de las Américas para que visitará La Habana como miembro del jurado del premio y, a partir de ese momento, y durante los 20 años que mediaron entre ese instante y su muerte, Julio estuvo profundamente vinculado a Cuba”.


El escritor cubano describe a Cortázar como “un intelectual con una sensibilidad de golondrina desollada y, al mismo tiempo, de una generosidad caudalosa”.


-¿Por qué?


-Fíjate que siendo un hombre tan famoso, tan valioso; sin embargo, en relación a Casa de las Américas, le encomendamos tareas tan humildes como distribuir revistas en todo el mundo, lo cual asumía con la emoción de un muchacho.


-Cortázar siempre dijo que la revolución cubana había cambiado su vida


-Efectivamente. La revolución cubana fue para él el encuentro con otra parte de su propio ser. Estaba colmado de arte, de literatura, y la revolución lo enriqueció con una preocupación social y política. Antes de su encuentro con la revolución cubana, Julio no había tenido mayores inquietudes políticas. Hay que tener en cuenta que eso es más notable pues él era un escritor particularmente refinado y erudito. Cuando se es Cortázar, desde el punto de vista literario, y además se tiene el valor de ser otro Cortázar, en el orden sociopolítico y de compromiso revolucionario, ése es una de las felicidades de la tierra. Y recuerdo, en este orden de ideas, como el gran poeta y sacerdote Ernesto Cardenal también fue a Cuba en 1970 invitado por Casa de las Américas e igualmente comenta que ésa fue su segunda conversión. La primera fue la iglesia que lo llevó a ser sacerdote y la segunda la revolución cubana que lo llevó a ser un revolucionario.


Agrega que intelectuales como Cortázar y Cardenal, así como Roque Dalton, Mario Benedetti, Jorge Sanjinés y otros tantos escritores y artistas, al acercarse a procesos revolucionarios, cambiaron radicalmente su visión del mundo pero manteniendo un equilibrio entre la calidad estética y la dignidad socio-política.


-¿A qué se debe la vigencia de la literatura de Julio Cortázar?


-Naturalmente a la indiscutible calidad de su obra y también a la fértil irreverencia de Cortázar. Yo recuerdo la primera vez que leí Rayuela el enorme impacto que causó en mí. Tanto que hice algo que no acostumbro. Yo sólo escribo cartas para responder las que recibo y esa vez sólo había recibido por correo un ejemplar de Rayuela y me sorprendió tanto que le escribí una extensa carta a Julio, la cual me contestó con una carta muy hermosa. Además, Cortázar era gloria para los jóvenes, lo cual sigue ocurriendo con las nuevas generaciones que siguen viéndose representados en su obra.


-¿Qué recuerdo personal, íntimo y cercano tiene de Cortázar?


-Yo le voy a contar algo que tiene que ver mucho con lo que Julio representa. Como usted sabe, Casa de las Américas fue fundada por una heroína de la revolución cubana, Haydee Santamaría, y ella no terminó la escuela primaria y su formación académica formal era muy escasa. Pero indiscutiblemente era un genio, tenía un poder de amor por la justicia y una sensibilidad artística a flor de piel. Y Cortázar, que era un intelectual muy refinado, exquisito, que conocía y manejaba perfectamente varias lenguas, cuando se encontraba con Haydee en algunas ocasiones, y yo tuve privilegio de estar presente, él se quedaba silencioso oyendo a aquella mujer de pueblo hablando como si fuera una pitonisa. El que era el dueño de todas las palabras lo que hacía era escuchar maravillado en silencio a esa mujer maravillosa, pues a través de ella hablaba todo nuestro pueblo, toda nuestra América.

* Se trata de Cuba, isla profética


sábado 23 de mayo de 2009

Cerveza tibia, Benedetti y Julio David

La música suena, un libro espera, los niños ríen, la cerveza se calienta. Todos son detalles que revelan el paso del tiempo; el tiempo que me toca experimentar en este momento para adentrarme melancólicamente en mis cavilaciones, en mis mentiras, en mis verdades. La cotidianidad se disfraza de "momento mágico" y veo en un tramo de la biblioteca de la sala los lomos de algunos poemarios de Benedetti. Entonces, me percato de que ni siquiera me afectó como me tenía que afectar su muerte. Doy un sorbo a la botella de cerveza tibia y pienso en un solo libro de él: Crítica cómplice. Y pienso que la complicidad es lo único que nos salva de la tediosa vivencia de vivir... Benedetti se fue siendo cómplice de todos nosotros... De todos quienes sabemos que la literatura es importante (esta última frase me la acaba de regalar Julio David, quien está detrás de mí mientras escribo. Uno de mis más fieles cómplices...)...

domingo 17 de mayo de 2009

La Habana

Se me antoja recordar en este preciso instante la ciudad de La Habana. Mágica urbe que se levanta ante nuestra pequeñez como una situación colosal. En Obispo camino en el recuerdo hasta llegar hasta Ambos Mundos. Me devuelvo y me detengo en el primer restaurant donde escucho un son cubano. Pido una cerveza Bucanero y decido perderme en mis recuerdos. Y, de repente, estoy otra vez aquí en Caracas. Cierro los ojos con fuerza añorando estar de nuevo en La Habana...

Los poetas no mueren...


Seguiremos leyéndote porque estás vivo en tus libros, Mario...

Uno de mis poemas preferidos de Benedetti...

Otherness

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
que no sintiera emoción sino pathos
que mi cristal no fuera transparente
sino prolijamente esmerilado
y sobre todo que si hablaba del mar
no nombrara la sal

Siempre me aconsejaron que fuera otro
y hasta me sugirieron que tenía
notorias cualidades para serlo
por eso mi futuro estaba en la otredad

El único problema ha sido siempre
mi tozudez congénita
neciamente no quería ser otro
por lo tanto continúe siendo el mismo

Otro si digo / me enseñaron
Después que la verdad
Era más bien tediosa
El amor / cursi y combustible
La decencia / bastara y obsoleta

Siempre me instaron a que fuera otro
Pero mi terquedad es infinita

Creo además que si algún día
me propusiera ser asiduamente otro
Se notaría tanto la impostura
que podría morir de falso crup
o falsa alarma u otras falacias

Es posible asimismo que esos buenos propósitos
sean sólo larvadas formas de desamor
ya que exigir a otro que sea otro
en verdad es negarle su otredad más genuina
como es la ilusión de sentirse uno mismo

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
pero he decidido desalentar / humilde
y cautelosamente a mis mentores

En consecuencia seguiré escribiendo
igual a mi o sea
de un modo obvio irónico terrestre
rutinario tristón desangelado
(por otros adjetivos se ruega consultar
criticas de los últimos treinta años)
y eso tal vez ocurra por que no sé ser otro
que ese otro que soy para los otros.

lunes 6 de abril de 2009

Primer evento del Taller Libre de Literatura ECS-UCV

Conversatorio Periodismo y Literatura
Invitado: Igor Delgado Senior
Organizador(a):
Tipo:
Red:
UCV VE
Fecha:
miércoles, 15 de abril de 2009
Hora:
18:00 - 20:00
Lugar:
Escuela de Comunicación Social de la UCV
Calle:
Ciudad Universitaria Los Chaguaramos

En el marco del Taller Libre de Literatura ECS-UCV se realizará este conversatorio. También se llevará a cabo una exposición de libros gracias a la Fundación Librerías del Sur.

Igor Delgado Senior nació en Caracas . Es abogado y licenciado en Letras egresado de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido colaborador de varias revistas y periódicos literarios. Su obra narrativa lo ha hecho merecedor de diversos premios y reconocimientos nacionales e internacionales. Ha publicado Ephphetae (1979), Relatos de Tropicalia (1989), Sexo sentido y otros cuentos (1988), Fuego de palabras (1991), Sub-América (1992) y Si me han de matar mañana (1999), entre otros. Fue coordinador de Relaciones Internacionales en la UCV, consejero de la Embajada de Venezuela en México y dirigió la Delegación venezolana ante la UNESCO en París.

domingo 22 de marzo de 2009

Mariano Picón Salas y el humanista en el nuevo milenio


Hoy he visto por primera vez el documental que hace años realizó Oscar Lucien sobre Mariano Picón Salas para la colección Cine Archivo de Bolívar Films. Escondido tras unos libros en una farmacia con formato de supermercado vi pequeña y tímida la caja del dvd y me vino a la mente cuánto desconocemos y poco reconocemos la vida y obra de este venezolano excepcional. Decidí verlo de inmediato y luego urgué en mi bibloteca y releí algunas páginas de "Viejos y nuevo mundos" (Biblioteca Ayacucho) y comencé a buscar cosas en internet.

No es un acto de inmodestia, pero también recordé mi discurso de graduación en 1999 como licenciado en Comunicación Social de la UCV, momento en el que cité un fragmento de las palabras que pronunció Picón Salas justamente en la inauguración de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela, hoy Facultad de Humanidades y Educación, en la cual soy docente.

Me pusé a buscarlo en mis viejos archivos electrónicos y no lo encontré. De repente, me vino a la mente que lo había alojado en una vieja página web que tenía en Cantv.net y lo hallé.

Aquí se los reproduzco porque me causó gracia, pero también una nostálgica sorpresa releerlo.

“El papel del profesional humanista en el próximo milenio”


Profesionales humanistas del próximo milenio:

Definitivamente, no podía ser otra la ocasión para reflexionar sobre el papel y la responsabilidad del profesional humanista en el próximo milenio: la graduación de más de 450 estudiantes de la histórica Facultad de Humanidades y Educación, perteneciente a la “Casa que vence las sombras”, nuestra querida UCV.

A tan sólo algunos días para finalizar el siglo XX, en medio de todo un torbellino de reflexiones a nivel planetario sobre este acontecimiento tan importante y en el momento culminante de un proceso de cambios políticos que vive la sociedad venezolana, estamos aquí reunidos, bajo Las nubes de Calder, para festejar nuestra salida al campo profesional.


Cerca de medio millar de jóvenes formados en áreas netamente humanísticas, como Educación, Comunicación Social, Psicología, Letras, Filosofía, Artes, Historia, Geografía, Bibliotecología e Idiomas Modernos, sale a enfrentar un mundo marcado por la imposición de un “pensamiento único”, un mundo globalizado, en el que esa noción de “profesionalidad”, con todos sus apellidos tecnológicos, ha dejado a un lado, precisamente, todo atisbo de humanismo e intelectualidad.


La inminente tecnocratización de la educación universitaria y la inevitable industrialización del otrora trabajo intelectual en el mundo contemporáneo, ha convertido a los formados en el área de las humanidades en defensores de ese ideal humanista que, para la salvación del “hombre libre”, debería servir de orientación para otras áreas del conocimiento, en esta sociedad tendiente al desastre, a la fatalidad, a la anarquía, al caos.


La pelea no es fácil y el esfuerzo, necesariamente, es doble. Las restricciones del mercado de trabajo para las áreas de nuestra competencia; la evidente desmejora en los niveles de profundización, análisis y abordaje de problemas sociales relativos a nuestra vocación profesional, tanto en empresas privadas como en entes estatales; así como las escasas oportunidades de ampliación de conocimientos, a través de cursos, seminarios y postgrados; han creado un profesional humanista en peligro de extinción.


Esta amenaza no es nueva. Hace 53 años, durante el acto de apertura de esta Facultad, el escritor venezolano Mariano Picón Salas, en el discurso inaugural, describió las dos razones que motivaron a la creación de la denominada entonces Facultad de Filosofía y Letras: la deficiencia de una universidad excesivamente “profesionalista”; y, por otra parte, la sensación apocalíptica de la sociedad “contemporánea” de 1946.

¿Acaso hoy, 2 de diciembre de 1999, no siguen siendo estos dos elementos, los enemigos del humanista universitario? La excesiva profesionalización del intelectual, condición que desvirtúa su esencia; y una sociedad que lo necesita pero al mismo tiempo lo rechaza, justamente debido a la desorientación colectiva que signa ese devenir “laberíntico” que es el acontecer venezolano, y que ya había comenzado a dibujar Mariano Picón Salas hace medio siglo.


El esfuerzo es doble, porque la responsabilidad y el compromiso del profesional humanista también lo son. A pesar de todo lo medianamente descrito, debemos arrancar con fuerza esa manta totalizadora que nos ha cubierto y que ha tecnificado el íntimo y digno papel de ser defensores del intelecto. Debemos asumir con entereza nuestro papel de orientadores de una sociedad confusa, temerosa y desorientada, reducida a la imagen del borrego que sigue a su rebaño o del perro obediente que aprueba o desaprueba lo que sea, a partir de la decisión premeditada e interesada de otros.


Pero no debemos preocuparnos, las Humanidades están de moda. Según el diario El Nacional del pasado 17 de mayo, cerca de siete mil 500 bachilleres intentaron ingresar en nuestra facultad; sin embargo, sólo medio millar, número similar al que hoy describe la cantidad de graduandos que junto a sus familiares rebozan esta sala, alcanzó la tan ansiada meta: iniciarse en los estudios de una carrera profesional del área humanística. ¿Será el fin del milenio y sus profecías lo que empuja a esta bizarra realidad posmoderna que coloca el pensamiento humanista sobre cualquiera de los signados por la razón pura? No importa. Lo realmente trascendental es el renovado interés de la juventud por desarrollarse dentro del ámbito académico que privilegia el intelecto sobre la instrumentación; que da verdadera importancia a la razón humana: impura, subjetiva, intempestiva, sobre el restringido raciocinio de la exactitud.


Nosotros, los que estamos de salida, además de reflexionar sobre nuestra doble responsabilidad, debemos recordar que más que un título o un papel, estamos recibiendo la certificación tácita de nuestra capacidad intelectual, analítica, crítica, reflexiva, en conclusión, humanística; pues no basta un título de Licenciado en Comunicación Social, para ser un verdadero estudioso de la sociedad multimediática que nos rodea; no es suficiente un papel que advierte ante terceros que el portador es Licenciado en Psicología, para asumir el rol de aplicado en los misterios de la mente humana; y, definitivamente, no es necesaria una Licencia Académica de Filosofía para filosofar.


Seamos, a partir de ahora, más que licenciados, más que profesionales entrenados para un puesto de trabajo. Seamos intelectuales, críticos, reflexivos, analíticos, en definitiva, humanistas, que al fin y al cabo, fue en lo que nos formamos a lo largo de un profundo proceso académico dentro de esta Facultad, a la cual tenemos tanto que agradecer; en esta Universidad, a la cual debemos, necesariamente, estar ligados toda la vida.


Muchas gracias a todos.
Discurso de graduación.
Aula Magna (UCV). Jueves, 2 de diciembre de 1999

sábado 14 de febrero de 2009

Casa de las américas: 50 años de revolución cultural

(Publicado en el semanario Todos Adentro del día 14 de febrero de 2009)

La XVIII Feria Internacional del Libro Cuba 2009 rinde un merecido homenaje a la institución cubana que desde hace medio siglo se ha erigido como ejemplo a seguir por todos los países de América Latina y el mundo en materia de preservación y divulgación, no sólo de la literatura, sino también de todas las demás manifestaciones artísticas y culturales de la humanidad

ANTONIO NUÑEZ ALDAZORO

En 1959 el triunfo de la revolución cubana supuso la imperativa transformación de todas las instituciones públicas y la creación de nuevos organismos no gubernamentales que permitieran la consolidación de un proceso que apenas se iniciaba y que marcaría para siempre las luchas políticas, sociales y culturales de todo el continente. Por ello, a tan sólo unos meses de aquel histórico enero de hace 50 años, nació Casa de las Américas, un lugar permanente para el diálogo y el encuentro de intelectuales y artistas de todo el planeta con el propósito mantener vivas las relaciones socioculturales de Cuba con los pueblos de América Latina, el Caribe y el resto del mundo.

Desde su creación, Casa de las Américas se ha concentrado en la promoción de escritores, artistas plásticos, músicos, dramaturgos e investigadores, con la finalidad de fomentar el intercambio y fortalecer los lazos culturales entre la Isla y los demás países del orbe, con una visión integracionista y eminentemente latinoamericana.

Hasta su fallecimiento en 1980, la heroína cubana Haydee Santamaría presidió la Casa de las Américas, quien le imprimió el perfil y la fuerza que aún perduran en la institución. Desde 1986, es dirigida por el renombrado poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar.

El organismo cuenta en su estructura con programas permanentes de investigación en las áreas literaria, teatro, artes plásticas, música, estudios de la mujer, comunicación y cultura caribeña. Asimismo, mantiene la más completa biblioteca del tema latinoamericano y caribeño (126 mil volúmenes y 136 mil fascículos de publicaciones periódicas), además de información en otros soportes como microfichas, microfilmes, diapositivas, cintas, discos, cassettes, videos y discos compactos.

La institución cuenta también con uno de los fondos editoriales más importantes de la literatura mundial y edita varias publicaciones periódicas, entre las que destacan la revista Casa de las Américas (literatura) y Conjunto (teatro).

Otro de sus objetivos permanentes en estos 50 años ha sido incentivar la creación artística. Por esta razón otorga periódicamente los premios de Musicología, Composición Musical, Grabado (Joven Estampa), Teatro (El Gallo de La Habana) y el prestigioso galardón literario Casa de las Américas, el cual cuenta desde su primera edición en 1959 con las categorías poesía (José Lezama Lima), narrativa (José María Arguedas) y ensayo (Ezequiel Martínez Estrada).

Venezuela presente en la celebración cincuentenaria

La edición XVIII de la Feria Internacional del Libro Cuba 2009, que comenzó hace dos días en La Habana, bajo el lema Leer es crecer, además de estar dedicada a los cubanos Fina García-Marruz y Jorge Ibarra, y tener como país invitado de honor a la República de Chile, por primera vez rinde homenaje a una institución: Casa de Las Américas, en celebración de sus 50 años.

Por tal motivo se han organizado diversas actividades, entre las que resaltan la mesa redonda La Casa de las Américas y la narrativa latinoamericana, la cual se celebró ayer viernes 13 de febrero, y el conversatorio Retos de la literatura infantil latinoamericana en el siglo XXI, que se llevará a cabo el próximo martes 18. Ambos eventos cuentan con la participación de intelectuales y autores venezolanos que acuden como parte de la comitiva que visita este evento editorial, calificado por expertos como uno de los más importantes de la literatura hispanoamericana.

En la primera de las actividades participó el escritor venezolano Luis Britto García, galardonado con el premio Casa de las Américas en 1969 por su novela Abrapalabra y en 1970 por su libro de cuentos Rajatabla. El intelectual resaltó la importancia de esta institución, la cual ha servido durante medio siglo de vaso comunicante entre los intelectuales y el público lector de América Latina. “Una difícil labor que cumple a pesar del bloqueo económico que impide literalmente la distribución de libros cubanos a la mayoría de los países de nuestra América Latina y que también limita a esta nación caribeña la importación de documentos, revistas y otras publicaciones para mantenerse al día”.

A juicio de Luis Britto García, Casa de las Américas siempre ha servido como paradigma ideal de las organizaciones no gubernamentales en materia de promoción de las artes y de integración cultural de los pueblos, por lo que todos los países miembros de la Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe (ALBA) deberían asumir este modelo institucional de 50 años de comprobada experiencia para crear entes que unan definitivamente a las naciones que han asumido el camino del socialismo como vía para la consolidación sus proyectos nacionales.

Por su parte, el escritor Humberto Mata, presidente de la Fundación Biblioteca Ayacucho, también asistió a los eventos conmemorativos de los 50 años de Casa de las Américas y participó en la presentación de dos libros del intelectual cubano y presidente de esa institución Roberto Fernández Retamar (Con las mismas manos y Lo que va dictando el fuego), ambos publicados por la editorial del Estado venezolano que preside Mata y que forma parte de la Plataforma del Libro y la Lectura del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

El autor venezolano recordó la experiencia de haber conformado el año pasado el jurado del premio literario de la institución cubana y reconoció el aporte de Casa de las Américas para la cultura mundial. “Una revolución es revolución cuando comienza pensando que la cultura es lo más importante. La revolución cubana está cumpliendo la misma edad que la Casa de Las Américas porque tuvo la conciencia de pensar el lugar que tiene que ocupar la cultura en un proceso revolucionario. Por eso para mí, como para muchos escritores, Casa de las Américas desde su fundación ha sido un norte, una guía”.

Un legado indiscutible

Para el escritor venezolano Armando José Sequera, ganador del Premio Casa de las Américas en 1979, en la categoría Literatura Infantil y Juvenil por su libro de cuentos Evitarle malos pasos a la gente, es indiscutible el legado de esta institución para literatura latinoamericana y la cultura mundial. Sequera además fue jurado del galardón en los años 1980 y 1990.

“Casa de las Américas es la casa del arte en América Latina, el templo de nuestra cultura. Con sus premios ha dado a conocer escritores y artistas que de otra manera habrían estado silenciados por la sociedad consumista y capitalista; y a la par ha servido como la residencia de la literatura latinoamericana, no sólo en su aspecto creativo, sino también investigativo”.

Sequera recuerda que aunque el denominado boom de la literatura latinoamericana empezó en España, el primer lugar que lo acogió fue Cuba y la institución caribeña fue clave para la consolidación real del movimiento literario de nuestro continente. “Todos los escritores del boom estuvieron muy vinculados a Casa de las Américas. Fíjate que, por ejemplo, cuando yo fui jurado en 1980, Julio Cortázar y Mario Benedetti estaban también allí, lo cual fue una gran experiencia y un recuerdo que aún me acompaña”.

El escritor participará el próximo 18 de febrero en el conversatorio Retos de la literatura infantil latinoamericana en el siglo XXI, que se realizará en la Feria Internacional del Libro de Cuba y en el marco del 50 aniversario de Casa de las Américas, y en la presentación de su texto El libro de Teresa, publicado por la editorial cubana Gente Nueva.