martes, 14 de julio de 2009

Fotos de la crisis hondureña en mi flicker


Amigas y amigos,

Les invito a ver las fotografías que he tomado durante la cobertura periodística en la crisis de Honduras tras el golpe de Estado del pasado 28 de junio...

Dirección: http://www.flickr.com/photos/ajnunezdiscurso/

sábado, 23 de mayo de 2009

Cerveza tibia, Benedetti y Julio David

La música suena, un libro espera, los niños ríen, la cerveza se calienta. Todos son detalles que revelan el paso del tiempo; el tiempo que me toca experimentar en este momento para adentrarme melancólicamente en mis cavilaciones, en mis mentiras, en mis verdades. La cotidianidad se disfraza de "momento mágico" y veo en un tramo de la biblioteca de la sala los lomos de algunos poemarios de Benedetti. Entonces, me percato de que ni siquiera me afectó como me tenía que afectar su muerte. Doy un sorbo a la botella de cerveza tibia y pienso en un solo libro de él: Crítica cómplice. Y pienso que la complicidad es lo único que nos salva de la tediosa vivencia de vivir... Benedetti se fue siendo cómplice de todos nosotros... De todos quienes sabemos que la literatura es importante (esta última frase me la acaba de regalar Julio David, quien está detrás de mí mientras escribo. Uno de mis más fieles cómplices...)...

domingo, 17 de mayo de 2009

La Habana

Se me antoja recordar en este preciso instante la ciudad de La Habana. Mágica urbe que se levanta ante nuestra pequeñez como una situación colosal. En Obispo camino en el recuerdo hasta llegar hasta Ambos Mundos. Me devuelvo y me detengo en el primer restaurant donde escucho un son cubano. Pido una cerveza Bucanero y decido perderme en mis recuerdos. Y, de repente, estoy otra vez aquí en Caracas. Cierro los ojos con fuerza añorando estar de nuevo en La Habana...

Los poetas no mueren...


Seguiremos leyéndote porque estás vivo en tus libros, Mario...

Uno de mis poemas preferidos de Benedetti...

Otherness

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
que no sintiera emoción sino pathos
que mi cristal no fuera transparente
sino prolijamente esmerilado
y sobre todo que si hablaba del mar
no nombrara la sal

Siempre me aconsejaron que fuera otro
y hasta me sugirieron que tenía
notorias cualidades para serlo
por eso mi futuro estaba en la otredad

El único problema ha sido siempre
mi tozudez congénita
neciamente no quería ser otro
por lo tanto continúe siendo el mismo

Otro si digo / me enseñaron
Después que la verdad
Era más bien tediosa
El amor / cursi y combustible
La decencia / bastara y obsoleta

Siempre me instaron a que fuera otro
Pero mi terquedad es infinita

Creo además que si algún día
me propusiera ser asiduamente otro
Se notaría tanto la impostura
que podría morir de falso crup
o falsa alarma u otras falacias

Es posible asimismo que esos buenos propósitos
sean sólo larvadas formas de desamor
ya que exigir a otro que sea otro
en verdad es negarle su otredad más genuina
como es la ilusión de sentirse uno mismo

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
pero he decidido desalentar / humilde
y cautelosamente a mis mentores

En consecuencia seguiré escribiendo
igual a mi o sea
de un modo obvio irónico terrestre
rutinario tristón desangelado
(por otros adjetivos se ruega consultar
criticas de los últimos treinta años)
y eso tal vez ocurra por que no sé ser otro
que ese otro que soy para los otros.

lunes, 6 de abril de 2009

Primer evento del Taller Libre de Literatura ECS-UCV

Conversatorio Periodismo y Literatura
Invitado: Igor Delgado Senior
Organizador(a):
Tipo:
Red:
UCV VE
Fecha:
miércoles, 15 de abril de 2009
Hora:
18:00 - 20:00
Lugar:
Escuela de Comunicación Social de la UCV
Calle:
Ciudad Universitaria Los Chaguaramos

En el marco del Taller Libre de Literatura ECS-UCV se realizará este conversatorio. También se llevará a cabo una exposición de libros gracias a la Fundación Librerías del Sur.

Igor Delgado Senior nació en Caracas . Es abogado y licenciado en Letras egresado de la Universidad Central de Venezuela. Ha sido colaborador de varias revistas y periódicos literarios. Su obra narrativa lo ha hecho merecedor de diversos premios y reconocimientos nacionales e internacionales. Ha publicado Ephphetae (1979), Relatos de Tropicalia (1989), Sexo sentido y otros cuentos (1988), Fuego de palabras (1991), Sub-América (1992) y Si me han de matar mañana (1999), entre otros. Fue coordinador de Relaciones Internacionales en la UCV, consejero de la Embajada de Venezuela en México y dirigió la Delegación venezolana ante la UNESCO en París.

domingo, 22 de marzo de 2009

Mariano Picón Salas y el humanista en el nuevo milenio


Hoy he visto por primera vez el documental que hace años realizó Oscar Lucien sobre Mariano Picón Salas para la colección Cine Archivo de Bolívar Films. Escondido tras unos libros en una farmacia con formato de supermercado vi pequeña y tímida la caja del dvd y me vino a la mente cuánto desconocemos y poco reconocemos la vida y obra de este venezolano excepcional. Decidí verlo de inmediato y luego urgué en mi bibloteca y releí algunas páginas de "Viejos y nuevo mundos" (Biblioteca Ayacucho) y comencé a buscar cosas en internet.

No es un acto de inmodestia, pero también recordé mi discurso de graduación en 1999 como licenciado en Comunicación Social de la UCV, momento en el que cité un fragmento de las palabras que pronunció Picón Salas justamente en la inauguración de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela, hoy Facultad de Humanidades y Educación, en la cual soy docente.

Me pusé a buscarlo en mis viejos archivos electrónicos y no lo encontré. De repente, me vino a la mente que lo había alojado en una vieja página web que tenía en Cantv.net y lo hallé.

Aquí se los reproduzco porque me causó gracia, pero también una nostálgica sorpresa releerlo.

“El papel del profesional humanista en el próximo milenio”


Profesionales humanistas del próximo milenio:

Definitivamente, no podía ser otra la ocasión para reflexionar sobre el papel y la responsabilidad del profesional humanista en el próximo milenio: la graduación de más de 450 estudiantes de la histórica Facultad de Humanidades y Educación, perteneciente a la “Casa que vence las sombras”, nuestra querida UCV.

A tan sólo algunos días para finalizar el siglo XX, en medio de todo un torbellino de reflexiones a nivel planetario sobre este acontecimiento tan importante y en el momento culminante de un proceso de cambios políticos que vive la sociedad venezolana, estamos aquí reunidos, bajo Las nubes de Calder, para festejar nuestra salida al campo profesional.


Cerca de medio millar de jóvenes formados en áreas netamente humanísticas, como Educación, Comunicación Social, Psicología, Letras, Filosofía, Artes, Historia, Geografía, Bibliotecología e Idiomas Modernos, sale a enfrentar un mundo marcado por la imposición de un “pensamiento único”, un mundo globalizado, en el que esa noción de “profesionalidad”, con todos sus apellidos tecnológicos, ha dejado a un lado, precisamente, todo atisbo de humanismo e intelectualidad.


La inminente tecnocratización de la educación universitaria y la inevitable industrialización del otrora trabajo intelectual en el mundo contemporáneo, ha convertido a los formados en el área de las humanidades en defensores de ese ideal humanista que, para la salvación del “hombre libre”, debería servir de orientación para otras áreas del conocimiento, en esta sociedad tendiente al desastre, a la fatalidad, a la anarquía, al caos.


La pelea no es fácil y el esfuerzo, necesariamente, es doble. Las restricciones del mercado de trabajo para las áreas de nuestra competencia; la evidente desmejora en los niveles de profundización, análisis y abordaje de problemas sociales relativos a nuestra vocación profesional, tanto en empresas privadas como en entes estatales; así como las escasas oportunidades de ampliación de conocimientos, a través de cursos, seminarios y postgrados; han creado un profesional humanista en peligro de extinción.


Esta amenaza no es nueva. Hace 53 años, durante el acto de apertura de esta Facultad, el escritor venezolano Mariano Picón Salas, en el discurso inaugural, describió las dos razones que motivaron a la creación de la denominada entonces Facultad de Filosofía y Letras: la deficiencia de una universidad excesivamente “profesionalista”; y, por otra parte, la sensación apocalíptica de la sociedad “contemporánea” de 1946.

¿Acaso hoy, 2 de diciembre de 1999, no siguen siendo estos dos elementos, los enemigos del humanista universitario? La excesiva profesionalización del intelectual, condición que desvirtúa su esencia; y una sociedad que lo necesita pero al mismo tiempo lo rechaza, justamente debido a la desorientación colectiva que signa ese devenir “laberíntico” que es el acontecer venezolano, y que ya había comenzado a dibujar Mariano Picón Salas hace medio siglo.


El esfuerzo es doble, porque la responsabilidad y el compromiso del profesional humanista también lo son. A pesar de todo lo medianamente descrito, debemos arrancar con fuerza esa manta totalizadora que nos ha cubierto y que ha tecnificado el íntimo y digno papel de ser defensores del intelecto. Debemos asumir con entereza nuestro papel de orientadores de una sociedad confusa, temerosa y desorientada, reducida a la imagen del borrego que sigue a su rebaño o del perro obediente que aprueba o desaprueba lo que sea, a partir de la decisión premeditada e interesada de otros.


Pero no debemos preocuparnos, las Humanidades están de moda. Según el diario El Nacional del pasado 17 de mayo, cerca de siete mil 500 bachilleres intentaron ingresar en nuestra facultad; sin embargo, sólo medio millar, número similar al que hoy describe la cantidad de graduandos que junto a sus familiares rebozan esta sala, alcanzó la tan ansiada meta: iniciarse en los estudios de una carrera profesional del área humanística. ¿Será el fin del milenio y sus profecías lo que empuja a esta bizarra realidad posmoderna que coloca el pensamiento humanista sobre cualquiera de los signados por la razón pura? No importa. Lo realmente trascendental es el renovado interés de la juventud por desarrollarse dentro del ámbito académico que privilegia el intelecto sobre la instrumentación; que da verdadera importancia a la razón humana: impura, subjetiva, intempestiva, sobre el restringido raciocinio de la exactitud.


Nosotros, los que estamos de salida, además de reflexionar sobre nuestra doble responsabilidad, debemos recordar que más que un título o un papel, estamos recibiendo la certificación tácita de nuestra capacidad intelectual, analítica, crítica, reflexiva, en conclusión, humanística; pues no basta un título de Licenciado en Comunicación Social, para ser un verdadero estudioso de la sociedad multimediática que nos rodea; no es suficiente un papel que advierte ante terceros que el portador es Licenciado en Psicología, para asumir el rol de aplicado en los misterios de la mente humana; y, definitivamente, no es necesaria una Licencia Académica de Filosofía para filosofar.


Seamos, a partir de ahora, más que licenciados, más que profesionales entrenados para un puesto de trabajo. Seamos intelectuales, críticos, reflexivos, analíticos, en definitiva, humanistas, que al fin y al cabo, fue en lo que nos formamos a lo largo de un profundo proceso académico dentro de esta Facultad, a la cual tenemos tanto que agradecer; en esta Universidad, a la cual debemos, necesariamente, estar ligados toda la vida.


Muchas gracias a todos.
Discurso de graduación.
Aula Magna (UCV). Jueves, 2 de diciembre de 1999

sábado, 14 de febrero de 2009

Casa de las américas: 50 años de revolución cultural

(Publicado en el semanario Todos Adentro del día 14 de febrero de 2009)

La XVIII Feria Internacional del Libro Cuba 2009 rinde un merecido homenaje a la institución cubana que desde hace medio siglo se ha erigido como ejemplo a seguir por todos los países de América Latina y el mundo en materia de preservación y divulgación, no sólo de la literatura, sino también de todas las demás manifestaciones artísticas y culturales de la humanidad

ANTONIO NUÑEZ ALDAZORO

En 1959 el triunfo de la revolución cubana supuso la imperativa transformación de todas las instituciones públicas y la creación de nuevos organismos no gubernamentales que permitieran la consolidación de un proceso que apenas se iniciaba y que marcaría para siempre las luchas políticas, sociales y culturales de todo el continente. Por ello, a tan sólo unos meses de aquel histórico enero de hace 50 años, nació Casa de las Américas, un lugar permanente para el diálogo y el encuentro de intelectuales y artistas de todo el planeta con el propósito mantener vivas las relaciones socioculturales de Cuba con los pueblos de América Latina, el Caribe y el resto del mundo.

Desde su creación, Casa de las Américas se ha concentrado en la promoción de escritores, artistas plásticos, músicos, dramaturgos e investigadores, con la finalidad de fomentar el intercambio y fortalecer los lazos culturales entre la Isla y los demás países del orbe, con una visión integracionista y eminentemente latinoamericana.

Hasta su fallecimiento en 1980, la heroína cubana Haydee Santamaría presidió la Casa de las Américas, quien le imprimió el perfil y la fuerza que aún perduran en la institución. Desde 1986, es dirigida por el renombrado poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar.

El organismo cuenta en su estructura con programas permanentes de investigación en las áreas literaria, teatro, artes plásticas, música, estudios de la mujer, comunicación y cultura caribeña. Asimismo, mantiene la más completa biblioteca del tema latinoamericano y caribeño (126 mil volúmenes y 136 mil fascículos de publicaciones periódicas), además de información en otros soportes como microfichas, microfilmes, diapositivas, cintas, discos, cassettes, videos y discos compactos.

La institución cuenta también con uno de los fondos editoriales más importantes de la literatura mundial y edita varias publicaciones periódicas, entre las que destacan la revista Casa de las Américas (literatura) y Conjunto (teatro).

Otro de sus objetivos permanentes en estos 50 años ha sido incentivar la creación artística. Por esta razón otorga periódicamente los premios de Musicología, Composición Musical, Grabado (Joven Estampa), Teatro (El Gallo de La Habana) y el prestigioso galardón literario Casa de las Américas, el cual cuenta desde su primera edición en 1959 con las categorías poesía (José Lezama Lima), narrativa (José María Arguedas) y ensayo (Ezequiel Martínez Estrada).

Venezuela presente en la celebración cincuentenaria

La edición XVIII de la Feria Internacional del Libro Cuba 2009, que comenzó hace dos días en La Habana, bajo el lema Leer es crecer, además de estar dedicada a los cubanos Fina García-Marruz y Jorge Ibarra, y tener como país invitado de honor a la República de Chile, por primera vez rinde homenaje a una institución: Casa de Las Américas, en celebración de sus 50 años.

Por tal motivo se han organizado diversas actividades, entre las que resaltan la mesa redonda La Casa de las Américas y la narrativa latinoamericana, la cual se celebró ayer viernes 13 de febrero, y el conversatorio Retos de la literatura infantil latinoamericana en el siglo XXI, que se llevará a cabo el próximo martes 18. Ambos eventos cuentan con la participación de intelectuales y autores venezolanos que acuden como parte de la comitiva que visita este evento editorial, calificado por expertos como uno de los más importantes de la literatura hispanoamericana.

En la primera de las actividades participó el escritor venezolano Luis Britto García, galardonado con el premio Casa de las Américas en 1969 por su novela Abrapalabra y en 1970 por su libro de cuentos Rajatabla. El intelectual resaltó la importancia de esta institución, la cual ha servido durante medio siglo de vaso comunicante entre los intelectuales y el público lector de América Latina. “Una difícil labor que cumple a pesar del bloqueo económico que impide literalmente la distribución de libros cubanos a la mayoría de los países de nuestra América Latina y que también limita a esta nación caribeña la importación de documentos, revistas y otras publicaciones para mantenerse al día”.

A juicio de Luis Britto García, Casa de las Américas siempre ha servido como paradigma ideal de las organizaciones no gubernamentales en materia de promoción de las artes y de integración cultural de los pueblos, por lo que todos los países miembros de la Alternativa Bolivariana para América Latina y El Caribe (ALBA) deberían asumir este modelo institucional de 50 años de comprobada experiencia para crear entes que unan definitivamente a las naciones que han asumido el camino del socialismo como vía para la consolidación sus proyectos nacionales.

Por su parte, el escritor Humberto Mata, presidente de la Fundación Biblioteca Ayacucho, también asistió a los eventos conmemorativos de los 50 años de Casa de las Américas y participó en la presentación de dos libros del intelectual cubano y presidente de esa institución Roberto Fernández Retamar (Con las mismas manos y Lo que va dictando el fuego), ambos publicados por la editorial del Estado venezolano que preside Mata y que forma parte de la Plataforma del Libro y la Lectura del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.

El autor venezolano recordó la experiencia de haber conformado el año pasado el jurado del premio literario de la institución cubana y reconoció el aporte de Casa de las Américas para la cultura mundial. “Una revolución es revolución cuando comienza pensando que la cultura es lo más importante. La revolución cubana está cumpliendo la misma edad que la Casa de Las Américas porque tuvo la conciencia de pensar el lugar que tiene que ocupar la cultura en un proceso revolucionario. Por eso para mí, como para muchos escritores, Casa de las Américas desde su fundación ha sido un norte, una guía”.

Un legado indiscutible

Para el escritor venezolano Armando José Sequera, ganador del Premio Casa de las Américas en 1979, en la categoría Literatura Infantil y Juvenil por su libro de cuentos Evitarle malos pasos a la gente, es indiscutible el legado de esta institución para literatura latinoamericana y la cultura mundial. Sequera además fue jurado del galardón en los años 1980 y 1990.

“Casa de las Américas es la casa del arte en América Latina, el templo de nuestra cultura. Con sus premios ha dado a conocer escritores y artistas que de otra manera habrían estado silenciados por la sociedad consumista y capitalista; y a la par ha servido como la residencia de la literatura latinoamericana, no sólo en su aspecto creativo, sino también investigativo”.

Sequera recuerda que aunque el denominado boom de la literatura latinoamericana empezó en España, el primer lugar que lo acogió fue Cuba y la institución caribeña fue clave para la consolidación real del movimiento literario de nuestro continente. “Todos los escritores del boom estuvieron muy vinculados a Casa de las Américas. Fíjate que, por ejemplo, cuando yo fui jurado en 1980, Julio Cortázar y Mario Benedetti estaban también allí, lo cual fue una gran experiencia y un recuerdo que aún me acompaña”.

El escritor participará el próximo 18 de febrero en el conversatorio Retos de la literatura infantil latinoamericana en el siglo XXI, que se realizará en la Feria Internacional del Libro de Cuba y en el marco del 50 aniversario de Casa de las Américas, y en la presentación de su texto El libro de Teresa, publicado por la editorial cubana Gente Nueva.

jueves, 12 de febrero de 2009

Hace 25 años...


Hace 25 años yo tenía 16 y no leía tanto. Lástima. Antes de un día como hoy hace un cuarto de siglo perdí la oportunidad de conocer a fondo su literatura mientras aún estaba vivo y yo apenas era un imberbe que no sabía ni me imaginaba cuánto sufriría en el futuro por culpa de la literatura.

Eso no evitó que lo conociera a destiempo, que admirara su calidad literaria, que creyera entender que sólo yo descifraba sus códigos secretos, que soñara casi a diario que éramos grandes amigos y que de vez en cuando nos tomábamos un trago a escondidas en La Habana.

Julio Cortázar me acompaña desde que la literatura tomó un nuevo sentido para mí.

Mi homenaje perenne: haber bautizado con su nombre a mi primogénito.

Al mismo tiempo, considerarme su hijo maldito, su vástago perdido, su engendro, el heredero de todas sus penas y el admirador eterno de todas sus glorias. Entre ellas la más preciada, aún más que su indiscutible maestría narrativa: su compromiso social y político.

Saludos, Julio...

miércoles, 4 de febrero de 2009

Enfermo de literatura


Me declaro enfermo de literatura
Me confieso preso de la angustia de las letras
Me reconozco en la pena de lo que no he leído
Me compadezco de mí mismo por lo que no comprendo
Me enfrento a mis miedos por lo que no he escrito, ni escribiré
Me reprochó por no ser aún lo que he querido ser;
ni acercarme a lo que soñé;
ni arriesgarme;
ni aprender a lanzarme sin paracaídas;
ni a probar lo improbable;
ni a conocer el filo de la navaja;
ni a asomarme al borde del abismo;
ni avizorar aunque sea de lejos eso que llaman "el límite";
ni siquiera imaginar la frontera de lo indecible...
¿Qué extraña atracción causa la pena que nos arrastra hacia ella?
¡Qué buena frase!
¡Qué excelente idea!
¡Qué sublime enunciado lingüístico!
Tal vez sea eso la que obligó a Maupassant a lanzarse al Siena,
al maestro Poe a volverse loco,
a Walser a internarse en el manicomio de Herisau,
a Bolaño a probar la heroína (como advierten las últimas noticias),
a Vila-Matas a esconderse de sí mismo,
a Kafka a leer a Walser...
Y así sucesivamente,
hasta la eternidad...

sábado, 10 de enero de 2009

Una de las grandes deficiencias de la educación superior en Venezuela es la falta de ofertas extracurriculares a la academia. Algo realmente lamentable pues son estas actividades las que nos acercan a la sustancia de nuestra vida universitaria de una manera cordial, sensible, incluso amena. A esto se suma una lamentable situación: los currículos de las escuelas, además de desfasados, siguen presentándonos la realidad de manera fragmentada, atomizada, en fin, distorsionada. La realidad es compleja, líquida, multidimensional. Sin embargo, seguimos empeñados en tratar de abordarla desde pequeñas ventanas, compartimientos, clusters, como animales de carga castigados con un par de gríngolas o como burócratas condenados a usar pesados lentes correctivos sin la fórmula óptica adecuada. Algunos mantenemos la fe en la materialización definitiva de ese fantasma que está recorriendo las aulas, los espacios de discusión y las lecturas de algunos docentes preocupados: el diálogo de las disciplinas, conocidas hoy en día con diversos nombres como transdisciplinareidad, multidisciplinariedad e interdisciplinariedad.

A pesar de que la estructura formal de los estudios superiores nos obligue a ver nuestro entorno de forma errónea, por ahora, debemos ser conscientes de que cuando decidimos estudiar una carrera universitaria, estamos en la obligación de hacernos sensibles a la realidad que nos rodea. Una de las vías es la exposición permanente a manifestaciones culturales, entendiendo “cultura” como toda forma de expresión humana que preserve la huella del hombre. Y el arte es la forma más sublime para mantener vivo el espíritu de la humanidad. Pero el arte vista no como el ideal estético de la belleza (históricamente excluyente y elitesca), sino más bien como la forma precisa de mostrarnos unos a otros. Acercarnos al cine, la literatura, el teatro, la plástica, la arquitectura, la música, la danza, nos permite alcanzar esa sensibilidad tan necesaria para ser un estudiante universitario, al menos aceptable.

La Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (ECS-UCV) actualmente atraviesa un momento histórico, una encrucijada, una coyuntura, una situación compleja, la cual reclama la activación de experiencias que refuercen urgentemente la academia. Docentes y estudiantes estamos decididos a revivir la extensión y la investigación, como vías para que la docencia tome caminos que permitan una verdadera formación integral, holística, múltiple y, sobre todo, pertinente a los tiempos que vivimos.

Una propuesta que presentamos es la creación del Taller Libre de Literatura ECS-UCV.

Un espacio para el diálogo, la apreciación de obras, charlas de escritores e investigadores, seguimiento a las corrientes actuales de las letras, la lectura, la discusión de políticas públicas en materia del libro, organización de eventos literarios y, en la medida de lo posible, la producción colectiva de textos para su publicación.

Lo hemos denominado “Taller Libre”, pues la aspiración es que éste no sólo lo integren estudiantes de la Escuela, sino también docentes y egresados, así como otros miembros de la comunidad ucevista (estudiantes y docentes de otras escuelas y facultades, trabajadores, obreros) y público en general. Asimismo, hay un deseo sincero: que el “Taller” sea permanente, que no se limite a un período de tiempo, a una “época” o a una gestión particular: que sea patrimonio de la Escuela.

La metodología y organización será de construcción colectiva. Y las actividades arrancarán el semestre que viene (2009-I), es decir, en marzo de 2009.

Contamos con el apoyo de la comunidad ECS-UCV, pues este espacio es para ella.

Contactos:
Facebook: Grupo Taller Libre de Literatura ECS-UCV
taller-libre-de-literatura-ecs-ucv@googlegroups.com
ajnunezdiscurso@gmail.com

jueves, 8 de enero de 2009

Veterano de guerra


Veterano de guerra,
víctima del pasado,
despojo de hechos, acciones, realidades.

El no decidió ir a esa batalla.

Ahora es rastro opaco de lo que fue,
sombra gris de lo que ya no es.

Ansiedad;
Miedo;
Oscuridad;
Depresión.

El veterano camina pesadamente,
llora en silencio,
nadie lo escucha,
nadie se compadece.

En las noches no duerme,
en el día no existe,
aunque hable,
aunque camine,
aunque lea un libro que más nadie lee.

Veterano no busca compasión,
pero cómo desea que alguien lo comprenda.

"Tiene miedo", alguien murmura
mientras lo observa arrastrando los pies.

El veterano escucha.

Calla.

Seca sus lágrimas.

"No tengo miedo.
El miedo no es problema,
es el síntoma", grita a sus adentros.

viernes, 2 de enero de 2009

Entrevista a Julio Cortázar (1978)

Esta es una entrevista que no había visto nunca. El periodista y escritor colombiano Plinio Apuleyo Mendoza conversó con Julio Cortázar en 1978.

Está muy buena...

domingo, 14 de diciembre de 2008

Padura explica la importancia del periodismo para los futuros escritores...

El escritor cubano Leonardo Padura explica la importancia del ejercicio periodístico para los futuros escritores, su obra, la literatura cubana, sus próximas entregas editoriales, así como su relación con el cine...

domingo, 7 de diciembre de 2008

Escritor idealizado-No escritor


Escritor idealizado, escritor invisible;
escritor inexistente, escritor nonato.

Miedo al miedo, terror al terror;
a no existir si no en el deseo, en el vilo.

Funeral y lágrima de quien no ha vivido;
sepulcro de quien no ha muerto.

¿Quién sujetará la pluma asesina?
¿Quién levantará la sábana para mirar con horror
el rostro del cadáver?
¿Quién llamará a la policía?
¿Quién acompañará al difunto en su velatorio?

No hay mímesis
No hay diégesis
No hay retórica
No hay narratio
Mucho menos narratorio
No hay nada

Sólo miedo...

jueves, 27 de noviembre de 2008

Fantasma al estilo Kafka


Estoy vestido como Kafka. Parado frente al Hotel Lecourbe, veo mi imagen fugazmente reflejada en los cristales de un autobús. Cada vez que pasa un colectivo miro por unos segundos a un hombre que sé que soy yo pero que cada vez se parece menos a mí. Ese señor espera a Adriana, una amiga que vive aquí en París. Ese caballero lleva un sobretodo que le prestó su amigo Igor porque cinco grados de temperatura no es algo muy cómodo para un salvaje del trópico. En su cabeza porta una gorra de invierno de fieltro o gamuza, no sé, que le trajo su hermana Liliam de Rusia y viste un traje de burócrata, muy Unesco, muy Kafka, muy triste. Siguen las coincidencias y, al sentirme quien no soy y a sabiendas que a Adriana le faltan muchas estaciones del Metro para llegar, decido caminar por la Rue Lecourbe. Vestido así, es imposible no sentirse como un fantasma, vagando sin rumbo a la espera de alguien. ¿O de algo? Ese sentimiento me empujó a subir a la habitación, buscar mi cuaderno y escribir estas líneas. Tal vez así, escribiéndolo, entienda lo que está pasando.

Escrito en París el 26 de marzo de 2008.-

domingo, 2 de noviembre de 2008

Los textos son como fotos...


Para Julio y Sofía...

Hijos,

Los textos son como fotos. Incluso, creo que son mejores. Por ejemplo, si nos tomáramos una foto todas las mañanas cuando los llevo al colegio, ésta no recogería nuestras conversaciones locas y la música que siempre elegimos. Una foto no nos diría, pasados diez, quince o veinte años, el juego "loco" e íntimo que teníamos con la música en el carro.

Todas las mañanas jugamos a "quién pone la música" y cada uno tiene que sorprender a los otros dos. Sin embargo, nos perdemos en nuestros propios gustos y siempre gana Linkin´Park, (con su "In the end"), Luis Aguilé con su celebérrima versión de "Pinocho" y, por último, alguna canción de los años 80. La primera, por supuesto, de Julio, y la segunda de Sofía. No hace falta decir a quién le toca la última.

Tal vez escribo esto para que dentro de diez, quince o veinte años ustedes dos se acuerden del juego de la música que teníamos todas las mañanas camino al colegio y que nos hacía menos amarga la despedida, la fractura fraternal, la separación rutinaria de padres e hijos. Un juego que tal vez se perderá cuando ustedes estén más grandes y yo quizá lo juegue solo en mi mente para recordarlos. Un juego que tal vez cuando se asome la adolescencia, a ustedes dos les parezca estúpido. Un juego que tal vez era un anuncio de lo que es la inevitable separación de padres e hijos. La música, como en la antigüedad, era el catalizador.

Pero para eso son las fotos. Para que cuando estén grandes lean esto y se percaten la maravillosa aventura que era llevarlos todas las mañanas a la escuela y escuchar música juntos; prolongando el cariño, alargando el amor de papá y sus pequeños hijos.

Las fotos no recogen esos detalles. Por eso debemos escribir nuestros sentimientos, nuestras breves historias cotidianas, nuestras pequeñísimas experiencias que, al fin y al cabo, nos hacen lo que somos.

El lunes próximo veremos qué ponemos en el carro y les pido que dentro de diez, quince o veinte años, alguno de ustedes dos lea esta "foto-texto" y cuando nos reúnamos para alguna rutina de "papá-viejo" e "hijos-grandes", con todos los formalismos que impone el tiempo, la distancia y la historia, nos preguntemos quién de nosotros tres va a ser el primero escoger la música en el carro; y con alegría, nostalgia y tal vez miedo (de no errar en la memoria), cada quien escoja la "propia" como diez, quince o veinte años atrás. Y nos queramos igual que ahora que somos tres mocosos que se niegan a crecer...

lunes, 13 de octubre de 2008

Los equívocos de la vida



"... la vida es una sucesión equívocos que nos conducen a la verdad final, la única verdad".

Eso lo dijo Sebastián Urrutia Lacroix, un personaje de la novela Nocturno en Chile de Roberto Bolaño

sábado, 4 de octubre de 2008

¿Por qué "Con ojos de cronopio"?


En el año 2001 tuve una breve columna en el periódico Letras. Me preguntaba el director Nestor Caballero cuál sería el nombre que escogería para ese espacio. Aunque duró unas cuantas semanas (Nestor como director y, por ende, la columna) me gustó mucho la experiencia. El nombre, por supuesto, era: Con ojos de cronopio...

Aquí les coloco el texto que inaguró la columna y que explica la intención:

¿Por qué este nombre?
(O manual para comprender la irrealidad que nos rodea)

A dos señores cronopios: Manuel Guzmán y Nestor Caballero
Han pasado casi 40 años de la publicación de Historia de cronopios y famas del escritor argentino Julio Cortázar y pareciera que su ocurrente clasificación de la humanidad sigue más vigente que nunca. Por allí continúan las esperanzas, caídas de un cocotero y sin saber cómo atarse los zapatos. Por supuesto, los famas, ahora más que nunca, siguen alimentando su capacidad de ofrecer gestos generosos –pero insinceros–, cerrando sus fábricas y dando banquetes llenos de discursos fúnebres. Por último, no podían faltar los cronopios, quienes persisten en no desanimarse ante la vida, a pesar de encontrar siempre los hoteles llenos y las esperanzas llorando por las maldades de los famas. A pesar de todo, los cronopios, todavía a la hora de dormir, se dicen unos a otros: «La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad».

Sin embargo, hay cosas que aclarar. Siempre se ha creído que los cronopios son bohemios, desganados, faltos de respeto y vividores. Todo lo contrario, ellos son así porque conocen la realidad que les ha sido prohibida a las esperanzas y a los famas –los primeros por ingenuos y los segundos por excesivamente sistemáticos–. Los cronopios leen entrelíneas, ven a través de los velos y no se dejan engañar por los espejos. En otras palabras, sus ojos les han permitido vivir y estar condenados a conocer la verdadera vida, la realidad; no ésa milimétricamente construida por los famas para que las esperanzas no se desencajen y sigan aferrados a una irrealidad inventada, premeditada.

En Venezuela, no cabe duda de ello, la clasificación cortazariana es real. En tiempos de revolución, los famas hacen de las suyas, las esperanzas entristecen sin saber porqué y los cronopios observan, critican, gritan, develan, descubren, cantan sus canciones favoritas y aman a sus hijos.

Desde esta tribuna cedida por Letras, modestamente y si se puede una vez por semana, se abrirán los ojos de un cronopio para ofrecer lecturas posibles a irrealidades construidas por los famas –desde sus fábricas, banquetes, tribunas políticas, muros burocráticos, medios de comunicación, ámbitos académicos, cuotas de poder, etc.– y para alimentar la convicción de que, algún día, más de una esperanza aprenderá a amarrarse los zapatos y a decir antes de acostarse: «La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad».

Periódico Letras. Febrero de 2001

domingo, 28 de septiembre de 2008

Alocución al Pueblo de Fuente Vaqueros (Extractos) de Federico García Lorca

Gracias a Carlos Duque, poeta y periodista, encontré estas palabras de Federico García Lorca, en las que nos expresa no sólo el amor que todas y todos debemos tener por los libros, sino también el inestimable valor social de este maravilloso objeto cultural.

Aquí va:

Alocución al Pueblo de Fuente Vaqueros (Extractos)
de Federico García Lorca

[...]

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansias de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita, ¿y dónde están esos libros?

¡Libros! ¡libros! He aquí una palabra mágica que equivale a decir: "amor, amor", y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso, Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita, pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: "¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que alma no muera!". Tenía frío y no pedía fuego, tenía sed y no pedía agua, pedía libros, es decir horizontes, es decir escaleras para subir a la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o fría, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: "Cultura". Cultura, porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

Y no olvidéis que lo que primero de todo es la luz.

[...]

Nadie se da cuenta al tener un libro en las manos, el esfuerzo, el dolor, la vigilia, la sangre que ha costado. El libro es sin disputa la obra mayor de la humanidad. Muchas veces el pueblo está dormido como el agua de un estanque en día sin viento. Ni el más leve temblor turba la ternura blanda del agua. Las ranas duermen en el fondo y los pájaros están inmóviles en las ramas que lo circundan. Pero arrojad de pronto una piedra. Veréis una explosión de círculos concéntricos, de ondas redondas que se dilatan atropellándose unas a las otras y se estrellan contra los bordes. Veréis un estremecimiento total del agua, un bullir de ranas en todas direcciones, una inquietud por todas las orillas y hasta los pájaros que dormían en las ramas umbrosas saltan disparados en bandadas por todo el aire azul. Muchas veces un pueblo duerme como el agua de un estanque un día sin viento, y un libro o unos libros pueden estremecerlo e inquietarlo y enseñarle nuevos horizontes de superación y concordia.

¡Y cuánto esfuerzo ha costado al hombre producir un libro! ¡Y qué influencia tan grande ejercen, han ejercido y ejercerán en el mundo!

Ya lo dijo el sagacísimo Voltaire: Todo el mundo civilizado se gobierna por unos cuantos libros: La Biblia, El Corán, las obras de Confucio y de Zoroastro. Y el alma y el cuerpo, la salud y las haciendas se supeditan y dependen de aquellas grandes obras. Y yo añado: todo viene de los libros. La Revolución Francesa sale de la Enciclopedia y de los libros de Rousseau, y todos los movimientos actuales societarios comunistas y socialistas arrancan de un gran libro; del Capital, de Carlos Marx.

[...]

Y sabed desde luego que los avances sociales y las revoluciones se hacen con libros y que los hombres que las dirigen mueren muchas veces como el gran Lenin de tanto estudiar, de tanto querer abarcar con su inteligencia. Que no valen armas ni sangre si las ideas no están bien orientadas y bien digeridas en las cabezas. Y que es preciso que los pueblos lean para que aprendan no sólo el verdadero sentido de la libertad, sino el sentido actual de la comprensión mutua y de la vida.

[...]