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lunes, 17 de diciembre de 2007

En Chile llaman a no estudiar más periodismo


He escuchado esto antes en nuestro país. Incluso una vez lo oí de la voz de un profesor de la UCAB, Jerry O´Sullivan, quien dijo que no sólo nadie más debía estudiar periodismo en Venezuela sino que debíamos impedir la entrada de mujeres a las escuelas de comunicación social. Ojalá no se pongan otra vez con eso aquí los fachos de siempre...

Tomado de http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/ver.tpl?cod_articulo=95431 y ORBE

Según cifras del Colegio de Periodistas, un tercio de dichos profesionales que están recién titulados se encuentran desempleados y deben ocuparse en otras labores, un 20% está completamente desempleado, es por eso que el colegio gremial ha decidido realizar una campaña para poner alerta a los postulantes.

Así lo evidencia el propio colegio de Periodistas, quienes estiman en 900 los profesionales que egresan promedio cada año, cifra que es nueve veces mayor a la cantidad de profesionales demandados por los medios de comunicación.

El estudio de Manuel Délano, señala que a partir de 1986 y hasta el 2005, la cantidad de periodistas llegaba a 7 mil 709 titulados y, de ellos, entre el 2000 y el 2001 sólo mil 700 están trabajando en medios de comunicación.

El académico explica que dichas cifras se debe a que el puntaje de ingreso para la carrera de periodismo ha disminuido en 85 puntos entre el 2000 y el 2005.

Según explicó el presidente del colegio de Periodistas, Luis Conejeros, se realizarán charlas informativos, avisos en las radios, periódicos y volantes, una campaña para prevenir o advertir de los riesgos de estudiar periodismo con un campo laboral limitado.

Sobre la base de ello, el colegio gremial lanzará este martes una campaña para poner en alerta a los postulantes a carreras universitarias y explicarles que deben tomar los resguardos pertinentes a la hora de pensar en su futuro, pues en el campo de los profesionales de la información, el espacio para el trabajo es muy reducido, consigna terra.

Entre las mencionadas carreras y sindicada como la más emblemática en función del desmedro económico y falta de oportunidades, es la carrera de Periodismo. No por nada es una de las que presenta más dificultades para incorporar a sus egresados en el mundo laboral y con condiciones de salario que están lejos de rembolsar los dineros cancelados durante cinco años que dura.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

URGENTE: ¡Facebook, MySpace y hi5 venden tus datos al mejor postor!


Amigas, amigos,

Quienes aún creen ingenuamente en estas "comunidades virtuales", lean esto. No lo digo yo, lo dijo BBC Mundo el día de hoy miércoles 21 de noviembre...

Facebook: efecto boomerang

Todos los días decenas de miles de personas se unen a redes sociales de internet como Facebook, MySpace y hi5 entre otras, pero pocos de los usuarios saben que esas empresas tienen el poder de manipular y vender su información personal al mejor postor

Eduardo Gómez
BBC Mundo

La preocupación de algunas organizaciones y gobiernos es que en estas comunidades digitales accesibles en línea, sus miembros publican fotografías y datos de su vida social y privada, sin conocer las consecuencias.

En entrevista con BBC Mundo, Pedro Mendizábal, presidente del Centro Internacional de Investigación en Políticas Públicas y Tecnologías de la Información y Comunicaciones (CPRS, por sus siglas en inglés) considera que el control de esta información, puede propiciar una manipulación de los bienes que se producen y de la prestación de los servicios que se dan.

"La informática es una herramienta muy poderosa y existe el riesgo de que se haga un mal uso de los datos personales", dijo Mendizábal.

Facebook y MySpace, las redes sociales en internet más populares, lanzaron recientemente un sistema de publicidad denominado Hypertargeting, mediante el que crean un perfil digital del usuario con más de cien categorías diferentes, que van desde sus gustos musicales hasta sus preferencias sexuales.

Todas las categorías pueden ser deducidas mediante los hábitos de navegación y de búsqueda en línea registrados en sus bases de datos. Después los perfiles "enriquecidos" se usan para publicitar bienes y servicios de terceros.

Control ilimitado

El control que los usuarios dan a estos sitios sobre sus datos es ilimitado. Por ejemplo en la cláusula de privacidad de MySpace, que debe de ser aceptada para registrarse se estipula de manera textual que:

"MySpace se reserva el derecho a transferir información personal a un derechohabiente que adquiera derechos a esa información como resultado de la venta de MySpace o sustancialmente de todos sus activos a dicho derechohabiente"

Pero la información que puede ser utilizada por estos sitios, va más allá de lo que sus usuarios publican.

Por ejemplo en la Póliza de Privacidad de Facebook se estipula lo siguiente:

"Nosotros podemos usar información tuya que recopilamos de otras fuentes como periódicos y fuentes de Internet como blogs, servicios de mensajería instantánea, desarrolladores de la plataforma de Facebook y de otros usuarios de Facebook para complementar tu perfil... Al usar Facebook, das la autorización para que tus datos personales sean transferidos y procesados en Estados Unidos".

Es decir, que estos sitios pueden recolectar absolutamente todo lo que se publique sobre sus miembros, ya sea en internet o en otros medios, para "enriquecer" el perfil personal, aunque dichas publicaciones no estén explícitamente aprobadas por el usuario.

Además, los términos y las condiciones con las que las personas se registran a estas redes sociales muchas veces no son claras y sólo existen en inglés.

Miguel Pérez, presidente de la Asociación Española de Usuarios de Internet, le dijo a BBC Mundo que hace falta mayor claridad en las reglas del juego.

"Para nosotros es muy importante que las políticas de uso de los datos personales sean muy claritas. Pedimos que se huya de las condiciones de uso que son tremendamente largas y retóricas que precisamente lo que buscan es que no se lean".

Sin embargo, para Pedro Mendizábal, del Centro Informático CPRS, la responsabilidad sobre el manejo de los datos no sólo recae en los administradores de las redes sociales en línea.

"Existe escasa conciencia por parte de los usuarios. No leemos los contratos bajo los cuales tenemos acceso a esos servicios", dijo Mendizábal.

Los beneficios

De acuerdo con los sitios de información de estas redes sociales en internet, tener acceso ilimitado a los datos personales sólo tiene la finalidad de enriquecer la experiencia del usuario y ampliar los servicios.

Además, muchos defienden la labor de estos sitios porque se han convertido en punto de encuentro para ex compañeros de la escuela, lugares para hacer relaciones profesionales e incluso para encontrar pareja.

Luis Miguel Martínez especialista en informática de la Universidad Iberoamericana de México dijo a la BBC que internet nació como una herramienta de comunicación y que las redes sociales son una muestra de los beneficios que se pueden conseguir al intercambiar y compartir información.

"Por un lado el usuario se ve beneficiado. Cuanta más información haya, más grandes van a ser estas redes, más fácil va ser poder encontrar a tus amigos, o encontrar a personas afines con tus ideas".

El especialista agregó que al poder vender esa información, los sitios pueden obtener ganancias con las que se adquieren servidores con mayor capacidad y mejoran el éxito en las búsquedas de los usuarios.

Cautela

Recientemente Get Safe Online, un grupo de seguridad en internet respaldado por el gobierno Británico, inició una campaña para advertir sobre el riesgo del robo de identidad al usar Facebook y MySpace.

Además, en una encuesta que la organización realizó entre 2.000 usuarios de estos sitios, el 30% admitió que los usaban para buscar a ex parejas y casi un tercio los usaron para saber más sobre sus jefes, colegas o candidatos para puestos de trabajo.

La recomendación de los especialistas es que sea cauteloso con los datos que hace públicos a través de las redes sociales de internet, porque no sabe si algún día podrán ser usados en su contra.

domingo, 18 de noviembre de 2007

¡Luces! ¡Cámara! ¡Escena uno! ¡Toma dos! ¡A escribir! (La escritura narrativa en secuencias)


Este breve trabajo lo escribí hace años para cumplir con mi proceso de formación como profesor-instructor. Ahora creo que podría servir para mis estudiantes de Taller de Redacción I...

¡Luces! ¡Cámara! ¡Escena uno! ¡Toma dos! ¡A escribir!

“El actor principal entra a la habitación, mira con detenimiento todo el recinto y de pronto se percata de la pistola que reposa sobre la mesa de noche. Sigilosamente se acerca al sitio donde se encuentra el arma, mientras la protagonista toma cándidamente una ducha en el baño. El personaje recoge el instrumento mortal y lo observa con cuidado. Comprueba que tiene suficientes municiones y se dirige paso a paso hasta el lugar de la mujer. Sin mediar palabras, descarga una lluvia de balas sobre la humanidad indefensa de la dama y huye. Entonces, ésta se desploma lentamente, llevando consigo hasta el piso la cortina de plástico impregnada de una mezcla de agua, sangre y restos de pólvora”.

¿Este breve texto es el fragmento de una película de suspenso? ¿O es el final de un cuento literario? Bien podría ser los dos. Y de esta idea parte lo expuesto en este trabajo: las nociones de “toma” y “escena”, propias del argot y la técnica cinematográfica, aplicadas a la escritura narrativa.

Las coincidencias de términos entre cine y narrativa literaria son constantes, dado que ambos discursos son idénticos en cuanto a su propósito: contar una historia.

Así las categorías clásicas de la narración son empleadas en el argot cinematográfico con total propiedad, tanto en la práctica como en la enseñanza de la técnica. Narrador, personajes, acción, ambiente, tiempo, por ejemplo, son términos de la narración con los que se describe este importante fenómeno mediático. Asimismo, punto de vista, foco, escenario, escena, entre otros, son conceptos del cine que explican o ayudan a explicar aspectos de la escritura narrativa.

Otra coincidencia de fondo, entre cine y narrativa literaria, es la estructura. Ambos discursos acomodan sus estructuras sobre la base de una organización, generalmente temporal, distribuida en unidades.

En el cine las unidades mínimas narrativas son la toma y la escena.

“Una unidad de narración es el plano (la unidad más pequeña es el fotograma). Un plano es un conjunto de imágenes que se filman desde que se aprieta el botón del tomavistas hasta que se suelta: es una unidad de toma. Así, una película puede tener 400 tomas (o planos)”.

“La unidad siguiente es la escena. Un plano aislado no significa mucho. Hay que incluirlo en un contexto, coordinarlo con los que van delante y los que le siguen. A eso le llamaremos escena, que es un conjunto de planos delimitados por un mismo escenario, unos mismos personajes y una misma acción. Pongamos un ejemplo: una escena en una película es el conjunto de planos que forman una conversación entre dos o tres personas”.
(Diccionario de Cine On Line del sitio El lenguaje del cine aplicado a la educación.: www. victorian.fortunecity.com/muses/116/cinematografo.html)


En el caso del relato, las unidades mínimas narrativas son la proposición y la secuencia.

“En el metalenguaje de algunos modelos narratológicos -principalmente en las propuestas de Todorov- el término proposición designa la unidad narrativa mínima. Se trata de una construcción analítica que intenta formalizar las unidades de base de la sintaxis narrativa. La proposición está constituida por actantes y predicados, y se concretiza en enunciados de tipo "María es una muchacha" o "El rey mata al dragón" (actantes: María y el Rey; predicados: "es una muchacha" y "mata al dragón"). Los actantes son habitualmente seres individuales de carácter antropomórfico y, conforme la posición que ocupan con relación al predicado, se distribuyen así a diferentes papeles (agente y paciente, por ejemplo). Los predicados se dividen en dos grandes clases, verbales y adjetivos: los primeros son eminentemente dinámicos, describen cambios de estado; los segundos describen situaciones estáticas, no alteran la situación. (Reis y Lopes, 1995: 210)

Las proposiciones narrativas se combinan en unidades de nivel superior, denominadas secuencias.

Las unidades narrativas mínimas (proposición en narratología) se organizan en ciclos que el lector reconoce intuitivamente, dado su carácter de bloques semánticamente cohesionados. Se da el nombre de secuencias a esa unidad superior que comprende una sucesión de "átomos" narrativos unidos por una relación de solidaridad: "La secuencia se inicia cuando uno de sus términos no tiene antecedente solidario y se cierra cuando otro de sus términos deja de tener consecuente". (Barthes, 1966, en Reis y Lopes, 1995: 219)

A partir de allí podemos establecer una analogía importante para entender las compatibilidades entre los términos de cine y narrativa y que nos ayuda a entender cómo se organiza un film y cómo se organiza una texto narrativo.

En cine, una escena está conformada por un conjunto coherente de planos, mientras que en la narrativa literaria una secuencia está integrada por una combinación coherente de proposiciones.

En muchos casos, las secuencias coinciden con uno o dos párrafos y las proposiciones narrativas, regularmente, son oraciones tipográficas.

Tomas––––––-----––-----––> Escenas–--------–––––––> Película
Proposiciones (Oraciones)––> Secuencias (Párrafos)–--–> Cuento



Estructura y orden

El alumno de un curso evaluado de redacción siempre tiene dos preocupaciones al escribir: hacerlo bien y que los demás entiendan lo que hace. En el caso de relatos o cuentos, como en cualquier otro tipo de escritos, el redactor novato debe lograr que su texto tenga una buena estructura, es decir que tenga orden.

Si el redactor, antes de emprender su tarea, tiene en cuenta la noción de orden, alcanzará dos objetivos fundamentales. En primer lugar, facilitará la labor de escritura si esquematiza la estructura de su texto antes de comenzar la redacción del mismo. Por ello es importante mantener en este semestre el uso del esquema como estrategia. Y, en segundo término, el proceso de comprensión de los lectores será óptimo, si el productor textual logra una organización coherente de su narración.

Cuando asistimos al cine y vemos una buena película somos capaces de recordarla y narrarla de nuevo a nuestros amigos, pues básicamente recordamos su estructura. Gracias a esa capacidad, los seres humanos podemos incluso recomponer el orden cronológico con el que nos fue narrada la historia. Es decir, reconstruimos el film a partir de las partes estructurales que lo componen.

Los productores de una película, antes de filmar, diseñan con mucho cuidado las escenas que compondrán el film y se ocuparán de los detalles de cada toma que integrará cada escena por separado. En otras palabras, antes de comenzar el trabajo de campo, emprenden una ardua tarea en la que esbozan cuál será la estructura del relato cinematográfico. Es por ello que una película nos parece coherente y entendemos su relato en conjunto.

Igualmente sucede con los textos narrativos. Los lectores leen de manera exitosa un cuento y logran recordar su organización luego de la lectura, si el escrito, al igual que una película, fue construido con una noción estructural previa.

Bajo esta visión y en la búsqueda de lograr textos narrativos atractivos y comprensibles, debemos organizar previamente nuestro proyecto de relato en “tomas” y “escenas”. Es decir, si diseñamos una estructura narrativa, debemos pensar previamente en las secuencias que la conformarán (escenas), y las proposiciones que contendrá cada una de esas secuencias (tomas).

Además, debemos tomar en cuenta que las secuencias, al igual que las escenas en el cine, se organizan de una manera coherente y ordenada.

La noción de orden también puede trasladarse a lo que hemos visto en otros modos de organización del discurso, desde un punto de vista organización estructural o secuencial.

Según Adam y Lorda (1999) la organización general de las secuencias puede estar compuesta por cinco momentos, los cuales pueden corresponder a oraciones simples o grupos de varias oraciones (párrafos tipográficos o semánticos). Estos son: situación inicial (Pn1), nudo (Pn2), acción (Pn3), desenlace (Pn4) y evaluación (Pn5).

La situación inicial (Pn1) plantea las circunstancias espacio–temporales; esto es, un lugar y un tiempo, los agentes o personajes y los acontecimientos.

Seguidamente, se produce el nudo o complicación (Pn2), la cual es parte fundamental del texto narrativo, pues determina todo el desarrollo de la acción, crea intriga, es desencadenante del relato y, como señal lingüística, es introducido por un organizador temporal (Años después, Más tarde, Pasadas las horas, etc.).

La acción (o re–acción) es el tercer elemento (Pn3), suscitado por el factor desencadenante, el cual desemboca en una resolución que constituye el desenlace (Pn4).

Por último, la situación final está compuesta por una evaluación (Pn5) sobre la transformación que se ha suscitado a partir de la situación inicial.

Veamos un ejemplo:
“Al atardecer, sentado en la silla de cuero de becerro, el abuelo creyó ver una extraña figura, oscura, frágil y alada volando en dirección al sol. Aquel presagio le hizo recordar su propia muerte. Se levantó con calma y entró a la sala. Y con un gesto firme, en el que se adivinaba, sin embargo, cierta resignación, descolgó la escopeta”.
(Ednodio Quintero. La muerte viaja a caballo (fragmento) en Cabeza de cabra y otros relatos. 1993)

Así comienza uno de los relatos más impactantes de Ednodio Quintero (Mérida, 1947). Este fragmento podría considerarse la Secuencia Nº1 del cuento o la situación inicial. Esta “escena”, si nos ubicamos cinematográficamente, es “la presentación del personaje principal y el anuncio de la complicación que habrá de enfrentar: la muerte”.

Sin embargo, podemos notar también que son varias las proposiciones narrativas, o “tomas”, las que conforman la secuencia.

En primer lugar, está “el abuelo que divisa una figura misteriosa desde su silla de becerro”. Seguidamente, nos encontramos con que “el abuelo recuerda su propia muerte”. Inmediatamente, se presenta la proposición “El abuelo se levanta y entra a la casa”. Y, por último, “el abuelo toma su escopeta”.

Desde una perspectiva gráfica, podríamos organizar una matriz.

La muerte viaja a caballo de Ednodio Quintero
Secuencia o escena Nº1 (Situación Inicial): El abuelo divisa a la muerte
Toma o proposición Nº 1 El abuelo está sentado en una silla de cuero y ve una figura misteriosa
Toma o proposición Nº 2 El abuelo recuerda su propia muerte
Toma o proposición Nº 3 El abuelo se levanta de la silla y entra a la casa
Toma o proposición Nº 4 El abuelo con firmeza y resignación toma su escopeta

Nótese que las proposiciones narrativas o “tomas” coinciden con las oraciones ortográficas, lo cual nos da pistas para saber cuán efectiva es esta visión si se aplica a la inversa. Es decir, si se organiza previamente el texto en proposiciones y secuencias, y luego se escriben las oraciones y los párrafos que coincidirán con cada una de las unidades.

Fuentes

ADAM, Jean–Michel y Clara–Ubaldina Lorda (1999). Lingüística de los textos narrativos. Barcelona: Ariel

REIS, Carlos y Ana Cristina LOPES (1995). Diccionario de narratología. Salamanca: Ediciones Colegio de España, 1996

MCCLENNEN, Sophia. Diccionario de conceptos críticos para el estudio del cine. http://lilt.ilstu.edu/smexpos/cinergia/diccionario_de_conceptos.htm

Diccionario de Cine del site El lenguaje del cine aplicado a la educación. http://victorian.fortunecity.com/muses/116/cinematografo.html

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Última entrevista a Norman Mailer

Ha muerto Norman Mailer. Les decía a unos estudiantes este lunes que en otras condiciones (tal vez, en otra escuela de comunicación, estoy seguro que en otro país), alumnas, alumnos, profesoras y profesoras estarían al menos charlando sobre ello. Incluso en algunas academias (estoy seguro de que ocurrió o está ocurriendo) se organizan foros, lecturas de sus textos o simplemente una que otra mención en una distraída clase de periodismo.

Pero aquí, nada.

Todos sabemos porqué y yo no lo voy a decir. Bueno, sí: una academia universitaria preocupada por el poder y la gloria (ambos perdidos; no robados, ni por "robar", como algunos creen) y no pendiente de lo que realmente le compete: la propia academia, el pensamiento "universal" (universalidad=universidad, ya saben), etc.

A continuación reproduzco la que atribuye el portal PrensaLibre.com como la última entrevista concedida por el creador en los años 70 (junto a Tom Wolfe) del llamado Nuevo Periodismo.

Genio y figura de Norman Mailer
En una de sus últimas entrevistas habló de Dios y Hitler

Por: Gisela Ostwald (tomado de PrensaLibre.com)

Nueva York - Pasaron varios minutos después de que sonara el timbre. Norman Mailer, anciano y franco gigante de la literatura estadounidense que falleció este fin de semana a la edad de 84 años, en agosto se tomó un largo rato para abrir la puerta, pero finalmente apareció y dio la bienvenida a sus invitados.

Mailer: pálido, delgado, frágil, una sombra de su antiguo temperamento encendido, sufría de un fallo congestivo cardíaco y murió en un hospital de Nueva York a causa de una insuficiencia renal, según confirmó su asistente editorial.

En esa oportunidad, el escritor recibió a varios periodistas alemanes en su casa de Cape Cod (Massachusetts).

Se disculpó por sus afecciones, comentando que la humedad de Cape Cod le causaba “bastantes problemas al respirar (...) Estoy teniendo ataques de lo que llaman fallo congestivo cardíaco”, comentó.

Al ver el círculo de miradas preocupadas, Mailer desvió la atención hacia una de las periodistas, que estaba embarazada, y le preguntó para cuándo se esperaba el nacimiento. El gesto parecía estar en contradicción con la imagen de macho desenfrenado que había cultivado durante toda su vida.

El problema cardíaco “no era tan serio como parecía. Es menos terrible que el asma”, afirmó, demostrando la capacidad reducida de respiración tomando aire brevemente.

Su legendaria melena leonina ahora era escasa y blanca. Pero sus intensos ojos azules centelleaban como si los años no hubieran pasado. Su voz también era fuerte. “Acérquense un poco”, urgió a los periodistas. “Mi oído es terrible”.

En la entrevista, Mailer criticó al presidente George W. Bush, por la guerra de Irak y afirmó que el país “nunca había tenido un líder que fuera tan estúpido”.

Tras toda una vida de marxismo y ateísmo, Mailer comentó que había encontrado su camino a la fe y que, en el atardecer de su vida, había llegado a creer en Dios y en el diablo.

“Mi conexión con la religión es interna y personal”, afirmó. “Creo que Dios existe porque viví durante años como ateo y tenía grandes dificultades al intentar explicarme filosóficamente cómo podíamos llegar a la existencia ex nihilo”.

Mailer no era alguien que evadiera las controversias. Se entregaba a batallas verbales, a veces físicas, con los puños en alto y la cabeza gacha, listo para pelear.

En su retrato del joven Hitler, Mailer afirmó que era hora de que Europa dejara de esconder la cabeza en la tierra y discutiera cómo había sido posible que uno de ellos hubiera ascendido hasta cometer semejantes atrocidades como el Holocausto. El continente no puede continuar tratando este asunto como un tabú.

Al expresar su pena por la muerte de Mailer, su rival literario de años, Tom Wolfe, quien junto a Mailer contribuyó a la formación del “nuevo periodismo”, declaró a la CNN que el escritor tenía un ego enorme, pero que lo exteriorizaba de manera “encantadora”.

“Norman tenía una gran personalidad. Era una fuente de energía tremenda para todo el mundo literario, era un motor, un generador. No le faltaba ego, pero hacía que todo el asunto pareciera encantador”, afirmó el escritor.

“En medio de una querella, podía atacar de una manera furiosa. Pero en persona me pareció un caballero cortés y podía ser extremadamente encantador”, recuerda Wolfe.

Mailer, ingeniero formado en Harvard, irrumpió en la escena literaria en 1948 con su obra The Naked and the Dead (Los desnudos y los muertos) , basada en sus experiencias como soldado en el sur del Océano Pacífico, durante la Segunda Guerra Mundial. DPA

lunes, 23 de julio de 2007

¿Qué es la guerra simbólica?


A mis amigas y amigos les he dicho que este blog iba a estar nutrido fundamentalmente de textos producidos por mí. Sin embargo, investigaciones, artículos, poemas, cuentos, videos y otros documentos que crea conveniente compartir, serán "guindados" sin mucha reflexión. Este que coloco a continuación es del teórico outsider de la comunicación Fernando Buen Abad Domínguez de la Fundación Federico Engels. El texto fue publicado en www.rebelion.org


“Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase la clase dominante, o sea, las ideas de su dominación. Los individuos que forman la clase dominante tienen también, entre otras cosas, la conciencia de ello y piensan a tono con ello; por eso, en cuanto dominan como clase y en cuanto determinan todo el ámbito de una época histórica, se comprende de suyo que lo hagan en toda su extensión, y, por tanto, entre otras cosas, también como pensadores, como productores de ideas, que regulan la producción y distribución de las ideas de su tiempo; y que sus ideas sean; por ello mismo, las ideas dominantes de la época.”

(C. Marx & F. Engels La Ideología Alemana, 1846).

¿Qué es una Guerra Simbólica?

Es la lucha de clases que (también) se libra con valores, con ideas y con signos… en la cabeza y en los corazones. Es la pugna asimétrica de intereses que se confrontan históricamente por ganar el terreno de los imaginarios simbólicos donde se yerguen los principios, las ideas, los afectos… es uno de los escenarios de la Batalla de las Ideas (que también debemos ganar). Es una Guerra añeja agudizada por la burguesía para tergiversar los valores sociales, para poner el mundo patas arriba, para hacer invisibles las cosas que realmente valen (como el trabajo) e imponernos como valiosas las mercancías y costumbres que la burguesía ha pergeñado para enriquecerse (aunque seamos nosotros quienes las producimos). Claro que es una Guerra apuntalada también con misiles, cañones, metralla y golpizas, claro que es una Guerra apuntalada con terrorismo financiero, chantaje inversionista y vampirismo bancario. Es preciso ganar la esta Guerra y aniquilar todo sometimiento.

En su versión actual es una Guerra despiadada para coronar con alienación -e impunidad- el saqueo, la barbarie y la miseria. Sus armas estratégicas son -entre otras- las Iglesias, el Estado, la Educación y los mass media. Esta Guerra simbólica despliega la violencia psicológica planificada contra los pueblos, el envilecimiento de la dignidad, la criminalización de las rebeldías, el estado de amenaza permanente y el amedrentamiento como religión… es el “trabajo sucio” del capitalismo, sus “golpes bajos”, para derrotarnos anímicamente. Es el despliegue más inaudito de canalladas sistemáticas para acomplejarnos y narcotizarnos… y, por si fuese poco, es una Guerra para hacer invisibles las perores monstruosidades del Capitalismo. ¿Falta incluir algo? Si, mucho. No alcanzarán estas líneas.

Esta Guerra es el secuestro de los juegos, del ludismo necesario, del sentido del humor, de las tradiciones colectivas y la identidad común. Es el secuestro de lo social en garras del individualismo, es la negación de la poesía revolucionaria y la imposición de la amargura. Es el reino de la fatiga, la moral de la extenuación, las privaciones y las carencias de quienes producen la riqueza concreta. Es la perversión de la ternura en garras de la sensiblería mocosa; es la imposición de la violencia mercantil, el padrotismo, la patenaería, el parasitismo en contra de la solidaridad, la conciencia de clase y la organización social transformadora. Esta Guerra emplea cualquier cosa para la destrucción de cuanto es útil para liberar a la clase trabajadora. Es una Guerra que no pedimos y no queremos… pero es una Guerra que ganaremos y que nos dejará triunfantes y fortalecidos. Contamos con la mayoría de los seres humanos para eso y, tan pronto cunda la conciencia sobre la importancia de esta Guerra, avanzaremos rapidísimo. Y esto no es optimismo trasnochado. “No cabe duda que ni duda cabe”.

Hacia un diagnóstico cualitativo:

Hemos sido infestados por los valores objetivos y subjetivos del capitalismo. Los símbolos que históricamente contribuyeron a dar sentido al tejido de las relaciones sociales, están hoy sometidos a la lógica simbólica del mercado burgués y a sus reglas de clase. Los símbolos de la burguesía buscan meterse en todos los rincones de la vida diaria, en tiempo y en el espacio, tratan de imponernos su visión y cosmovisión, su agenda y sus necesidades de clase para dejar su huella en todo lo que vemos, en la manera en que comprendemos la vida, los amores, los sueños… casi nada queda intacto.

La imposición simbólica burguesa trata de influir en nuestra comprensión del pasado, del presente y del futuro. Nos presenta un desafío central basado en oponerle una praxis metodológica armada de crítica, conciencia clara y capacidad de planeación con acciones directas. La Guerra simbólica burguesa es un invento para la sumisión del imaginario colectivo, la cultura misma bajo la “razón” del hambre, de la explotación, de la humillación y de la muerte. Esta Guerra simbólica burguesa busca, también, matar la memoria rebelde de los pueblos. Sus fechas y sus nombres, sus formas de ser, de actuar, de pensar y de creer en el pasado y en el presente. Cancelar a toda costa el destino revolucionario del mundo y degenerar el momento de ascenso que estamos construyendo.

Están dispuestos a sostener esta Guerra simbólica a cualquier precio porque, bajo la influencia del capitalismo, planean sumergir en una borrachera amnésica a mansalva la historia de las mejores luchas en el ascenso humano. Borrarán, a como de lugar, cualquier pensamiento crítico. Barrerán con las ciencias en general y con las ciencias sociales en particular, arrasarán la organización de los trabajadores y aplastarán la movilización revolucionaria. Vaciarán de significado esa dialéctica del desarrollo simbólico que impulsa a los pueblos a resistir y a triunfar y querrán “re-semantizarla”, con valores mercantiles de clase. Hay que estar listos a los trabajadores sólo los salvarán los trabajadores.

Algunas tácticas de la Guerra simbólica burguesa:

  • Ellos niegan que exista esta “Guerra Ideológica” y nosotros estamos obligados a ponerla en claro, desnudarla, exhibirla y ganarla. Inexcusablemente.
  • Ellos quieren imponernos, para siempre, su proyecto de “felicidad” burguesa.
  • Ellos quieren imponernos sus parámetros de “calidad” en todo lo que vemos, tocamos, escuchamos, olemos y saboreamos...
  • Ellos quieren que reverenciemos a sus fetiches mercantiles y que no nos atrevamos a tocarlos ni con un pétalo de la conciencia de clase.
  • Ellos quieren vernos arrodillados siempre, adorando su “inteligencia”, su “cultura” y sus “valores”… quieren que los tengamos por dioses nuestros -pero sin tocarlos- y que los defendamos incluso con la vida.
  • Ellos mienten sistemáticamente con sus mass media feroces Ellos cometen atrocidades de todo tipo ayudándose con una “guerra sucia” mass media y nos echan la culpa.
  • Ellos quieren mantenernos engañados, asustados y confundidos… hacen lo imposible por esconder sus tácticas y sus jugarretas, hacen lo indecible para que no nos demos cuenta de sus avances, desembarcos y bombardeos ideológicos.
  • Ellos acumulan monopolios de medios y modos de expresión, educación y sometimiento.
  • Ellos quieren hacernos sentir “culpables” y “cómplices”, de la crisis de su sistema, de su mundo, de su alegría.
  • Ellos quieren disociarnos de nuestras fuerzas reales, es decir nuestras fuerzas revolucionarias.
  • Ellos quieren que nos veamos con sus ojos, es decir, como inferiores, atrasados, dóciles y rentables… las 24 horas del día. “Con buen currículo. Magnífica presencia y disponibilidad horaria”.
  • Ellos quieren convertir en “terrorista” toda expresión de la lucha de clases. O sea nuestras luchas.

    Trece armas burguesas en la Guerra Ideológica a estas horas:

  1. El invento mass media del “Terrorismo” que sirve de pretexto para reprimir y saquear al mundo. Y todos los que le ayudan con su irresponsabilidad.
  2. Las Telenovelas.
  3. Los Noticieros.
  4. La publicidad.
  5. Las Iglesias y las Misas.
  6. Las Campañas electorales.
  7. Las Escuelas privadas y gubernamentales.
  8. La desorganización.
  9. La improvisación.
  10. La ignorancia.
  11. La vulgaridad.
  12. Las burocracias y los sectarismos.
  13. Y en General todo lo que sirva a que la burguesía fortalezca sus monopolios y su enriquecimiento, cada día más obsceno.

Hay que ver esta Guerra y verla bien claro. “La historia del hombre, ha sido la historia de la lucha de clases”.

Esa Guerra Simbólica financiada por la burguesía tiene intenciones muy “negras”. Está dirigida, especialmente, a calumniar y satanizar a todo aquel que luchó, lucha y luchará para erradicar esta monstruosidad insaciable llamada capitalismo. Nadie se engañe. Es también la usurpación de todas las herramientas de producción simbólica para dirigirlas contra nosotros camufladas de mil maneras. Poseen ejércitos (incluso –claro- de la guerra convencional) movilizan a la población civil con armamento simbólico potente que golpea zonas afectivas y operan con violencia psicológica que destruye y domestica a las personas en los lugares más íntimos, mentales o emocionales, donde penetran los dispositivos simbólicos burgueses. Los daños son tan incalculables como el negocio que han hecho con esta barbaridad.

Esa Guerra burguesa sostenida en el campo simbólico no desprecia recurso alguno usa, por ejemplo, armas cinematográficas, televisivas, radiofónicas… que apuntan contra toda la cartografía de la vida psíquica donde pretenden degenerar las nociones de realidad, con efectos concretos, para imponer “valores” contradictorios de clase disfrazados de “diversión”, “entretenimiento”, incluso “cultura” pero que en el fondo son matrices ideológicas para la cortesía con los jefes y adoración a los patrones y la entrega dócil de toda nuestra riqueza… son discursos para la celebración de un acto reverencial, desde lo intimista hacia una ideología de clase, que se infiltra a hurtadillas hasta adueñarse de todo el campo simbólico. Por medio de estas tácticas muchos obreros acaban adorando a los patrones. Y los defienden. ¿No es eso terrible?

No importa qué actividad de la vida haya que invadir, la Guerra ocupación simbólica se infiltra en todo, esa es su misión suprema trátese de un bautizo, de un casamiento o de un funeral. Trátese de una cátedra, o de una charla de café… trátese de una entrevista de trabajo o de la hora de los orgasmos… el fin último –entre otros- es esconder la lucha de clases, esconder a los muertos que el capitalismo fabrica minuto a minuto, hacer invisible la miseria y la barbarie que causa la explotación de los trabajadores en todo el mundo. Es una Guerra costosa y somos nosotros –paradoja horrenda- quienes terminamos pagándola. Eso también es parte de sus objetivos.

Es tarea de la Guerra simbólica burguesa que nos acostumbremos a la mediocridad y a las limitaciones, que nos traguemos, sin chistar, todo tipo de insultos y humillaciones. Sobrevivir rendidos y agradecidos, incapaces de superar la provocación que implica ver a los patrones vivir con lujos y admitir (como responsabilidad nuestra) el bienestar de ellos. Respetar religiosamente la “propiedad privada”, la “sagrada familia” burguesa… todos y cada uno de los objetos y los valores que ellos admiran y salvaguardan, (Patria, Escuela y Religión) con su literatura, su dramaturgia, su pintura, sus museos, sus músicas, sus cantantes… y en fin todas las representaciones simbólicas que a ellos se les antoje convertir en negocio para que nosotros las compremos mansamente y convencidos de que son lo mejor que pudo habernos pasado. Esta Guerra lucha palmo a palmo y sus estragos han sido planeados milimétricamente.

Esa Guerra hace todo lo que está a su alcance por ganar, incluso, el territorio íntimo del humor y de la risa. Pervertirlos con bisutería farandulera y con ofertas degradantes que nos enseñan a estar peleados –porque sí- con toda actividad intelectual, especialmente la crítica. Y, donde se hace necesario, la Guerra simbólica burguesa se dedica a sembrar tristeza lapidaria, melancolía sin sustento, como moda, como pose, como identidad de mercado circunstancia para vender novelas, películas, ropa y modos de vida rentables. Matan el sentido del humor y la risa inteligentes para reinar en un camposanto cotidiano de trabajadores decepcionados de todo. Por sistema. Así de perniciosas pueden ser sus matrices ideológicas sembradas en las cabezas de muchas personas desde la infancia.

Uno mira a diestra y siniestra la desorganización de muchos trabajadores, de sus mejores rebeldías, uno mira su atomización, su propia desconfianza en la fuerza de la clase trabajadora… eso es producto -también- de la Guerra simbólica burguesa, de sus consecuencias alienantes. Uno ve a veces, a las mayorías, a los explotados, a los que tienen la fuerza nueva para el cambio nuevo, uno los mira a veces impotentes, desorientados, enemistados, desesperados por la miseria y por la violencia, por la injusticia y por el abandono. Una mira a los dueños verdaderos del poder social, a las clases trabajadoras, sometidas a las vejaciones y represiones más injustificadas y monstruosas… y muchas veces sin ofrecer defensa “sin meter las manos”… eso está planeado por los comandantes de la Guerra ideológica, milímetro a milímetro. Esa es la conspiración alienante burguesa. Y nosotros, paradójica y patéticamente, la financiamos victimados por la extorsión capitalista. Es el colmo.

Muchos jóvenes andan por el mundo desconfiados, debiluchos y ensimismados, a nada le creen, miran todo podrido y todo irremediable. Los sepulta la desesperación y las sombras de la decadencia burguesa que operan en el in-consiste y en la conciencia. Ni se percatan de cómo los victima el sistema. Están intoxicados con odio y rabia y muchos son incapaces de identificar correctamente los estragos que la burguesía ha hecho en sus gustos, en sus personalidades, en sus amores y en sus sueños. Se laceran los cuerpos, se narcotizan, repiten el discurso de la violencia gratuita -como si fuese un arte y una salida verdaderas- y su nivel de desprecio generalizado inunda los horizontes hasta el punto de despreciarse a sí, a sus fuerzas creativas, a lo mejor de ellos mismos… es una calamidad dolorosísima, es uno de los estragos más canallas y demoledores de la Guerra simbólica burguesa… hay jóvenes hundidos en la ignorancia que detestan la historia propia y la Historia de la humanidad, pero que van tatuados con emblemática nazi-fascista y sin capacidad de crítica ante el horror. Para muchos nada pude mejorar y dan por perdida la Guarra. Se equivocan y se dejan derrotar sin haber librado su mejor batalla. Y eso no sólo pasa a los jóvenes… si hiciéramos un estudio detallado de los alcances y profundidades depresivos originados por la Guerra simbólica burguesa nos agarrarían escalofríos. Y fuertes.

También es estrago de la Guerra simbólica burguesa quedarnos sin palabras. La Guerra simbólica siembra la ignorancia de los vocabularios, cercena la expresión, la libertad de la expresión, inhabilita a sus enemigos de clase para que no seamos capaces de decir y escribir lo que pensamos y los que planeamos… nos condena al silencio en todas sus variedades, eso incluye torrentes de frases hechas, estereotipos expresivos, palabrería acartonada… y además, el drama de no saber manejar las herramientas y las técnicas de la expresión colectiva que es la comunicación social contemporánea. Es estrago de esta Guerra simbólica dejarnos en la orfandad de medios para comunicarnos, su fetichzación y la veneración que muchos prestan a la payasada farandulera. Es estrago de la Guerra que todo esto pase impunemente y que muchos gobiernos colaboren contra los pueblos siendo ellos mismos lugartenientes voluntariosos de toda violencia ideológica… contra los obreros y los campesinos, los estudiantes y los trabajadores en general. A sabiendas de todo esto quedarnos quietos es volvernos suicidas o volvernos cómplices del enemigo. Nomás eso nos faltaba.

Frentes y tareas urgentes, 13 al menos:

“hay que pensar en lo deseable y lo posible, hay que diferenciar entre lo que se puede soñar y lo que se puede realizar ahora, y lo que se puede realizar ahora y lo que podría realizarse dentro de 20 ó 30 años, a partir de las realidades del mundo actual1”. Fidel Castro

La tarea de la clase trabajadora no es crear una nueva cultura dentro del capitalismo, que conviva pacíficamente con el capitalismo… la tarea es derrocar al capitalismo para crear una nueva cultura revolucionaria y permanente. Nuestra lucha guerrera contra la Guerra simbólica burguesa debe ser una Guerra revolucionaria hacia el Socialismo. Guerra Revolucionaria para aniquilar la alienación, para terminar con todo lo que frena al desarrollo individual y social de la humanidad. Quebrar el discurso burgués, no tragarse sus mentiras... terminar con al propiedad privada de las herramientas para la expresión (entre otras) y terminar con la producción capitalista del discurso alienante. Para eso bien vendría:

  1. Formar una gran Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo. Impulsar un Programa de transición comunicacional y revolucionaria desde abajo.
  2. Impulsar un debate profundo y organizado en todos los frentes sobre la urgencia de expropiar las herramientas de comunicación hacia el cambio radical de las formas y los contenidos en búsqueda de lenguajes que eleven la conciencia, el debate y las fuerzas transformadoras.
  3. Expropiar la educación y capacitarnos dialéctica y permanentemente. Democratizar las imágenes y los imaginarios. No repetir las fórmulas y los modelos burgueses; aprovechar lo mejor existente e impulsarnos desde ahí, en cantidad y calidad. Fijar nuestras tareas de formación, investigación y experimentación.
  4. Cambiar la estética y emprender el desarrollo del pensamiento socialista, la conciencia sobre la lucha de clases, el compromiso de la Revolución Permanente y sus expresiones en la vida diaria. Liberar su expresión revolucionaria. Liberar a la Poesía Revolucionaria.
  5. Avanzar hacia un Congreso Permanente y una agenda política de la Comunicación que ordene y potencie tareas comunes. Crear un Congreso permanente para la Comunicación Socialista nueva, sin trabas burocráticas, jurídicas y sectarias.
  6. Desmontar y superar décadas de violencia simbólica alienante.
  7. Asegurar nuestra Independencia política, semántica y sintáctica.
  8. Instaurar la Economía Política de la Producción Simbólica; planificar nuestras agendas temáticas internacional con base en las necesidades de la construcción del Socialismo.
  9. Fundar una Escuela Internacionalista de Cuadros para la Comunicación Socialista. Desarrollar los géneros y estilos narrativos (e informativos) del Socialismo por prioridades de abajo a arriba.
  10. Fundar un Centro de Investigación y Experimentación hacia los lenguajes nuevos. Estimular en todas sus posibilidades creadoras la propaganda de la organización revolucionaria. La construcción del Partido que no hemos conocido. La Propaganda como poética de la lucha capaz de narrar los mejores triunfos de la organización revolucionaria. La imaginación liberada como arma de la Revolución Socialista
  11. Fundar un Sistema Internacional participativo para la Medición Cuantitativa y Evaluación Cualitativa. Comunicación Socialista de calidad en forma y contenido medibles desde los movimientos sociales y sus asesores. Impulsar de inmediato en el desarrollo metodológico de la crítica dialéctica.
  12. Coincidir y organizarnos mejor que el enemigo de clase. Impulsar un Frente Único. Resolver tareas inmediatas de defensa simbólica. Ganar recursos y espacios. Democratización de todos los mass media. Acordemos una marcha de ideas revolucionarias y organizaciones unidas y aprendamos todos, desde abajo y para siempre, la dialéctica de la Comunicación que los trabajadores impulsan en su ascenso simbólico Revolucionario.
  13. Un programa Político de Comunicación hacia el Socialismo que sepa diagnosticar y pronosticar, que se ayude con lo mejor de la ciencia y los mejores científicos militantes, que se ayude con los técnicos y que se ayude desde las prácticas directas creadoras, día a día, de experiencias magníficas… radios, televisoras, cinematográficas, editoriales… organicémonos como una fuerza que, tarde o temprano, será una sola en todo el mundo. No impongamos nuestras recetas, no dependamos de "las recetas". Aprendamos de las lecciones concretas de los pueblos, aprendamos desde abajo cómo se construye y se organiza una Revolución… aprendamos de lo mejor y ofrezcamos lo mejor que tengamos. No dictemos verdades de sabio o de burócrata… mejor ampliemos el diagnóstico, el debate, el pronóstico y la lucha contra la alienación.

Hay que luchar por el desarrollo político y cultural máximo de la clase trabajadora, impulsado permanentemente por la clase trabajadora misma, con todos sus recursos y ayudas mejores. Aprovecharse críticamente de todo lo mejor y avanzar desde ahí. Incluso, claro, con un partido que desde abajo sea capaz de entender su lugar en esta Guerra simbólica con fuerzas objetivas. “…para llevar adelante la cosa misma, es necesaria una transformación en masa de los hombres, que solo podrá conseguirse mediante un movimiento práctico, mediante una revolución; y que, por consiguiente, la revolución no es solo necesaria porque la clase dominante no puede ser derrocada de otro modo, sino también porque únicamente por medio de una revolución logrará la clase que derriba salir del cieno en que se hunde y volverse capaz de fundar la sociedad sobre nuevas bases”. La ideología alemana, Marx y Engels